spot_img

“Imagínese qué siente la maestra de Peña Nieto. A mí me da tristeza”: profesora de Oaxaca

- Anuncio -

Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0

(10 de septiembre, 2013).- “Imagínese qué siente la maestra de Peña Nieto […] A mí me da tristeza ese compañero -y digo compañero porque somos profesionistas y ambos podemos ser presidentes-, porque con una carrera y una maestría no sabe quiénes eran los Niños Héroes, ni las capitales del país. Y se atreve a decir que nos quiere evaluar”

Ella y su esposo llevan cuatro semanas durmiendo en el piso, las mismas que la capital del país ha sufrido con tormentas que, hasta ahora, han inundado varias colonias de la ciudad.

Los mismos días que ambos profesores de la sierra norte de Oaxaca llevan acampando en el Zócalo de la capital mexicana, 28,  son los que no han visto a sus hijos: la mayor de 18, la del medio 16 y el pequeño de 9.

“Me preocupan mis hijos, pero me dicen ‘Mamá, tu lucha es para nosotros. Sigue ahí, no te rindas’. Y aquí estoy, aquí estamos y aquí vamos a seguir, porque nuestra lucha es justa, es por la educación, por los niños y por los maestros”, dijo decidida mientras sacaba unos lentes cafés para leer las últimas noticias repartidas por la Comisión de Información de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

La docente de secundaria da clases desde hace 25 años. Actualmente es profesora en la Sierra Norte de Oaxaca, en Ixtlán de Juárez: aquella parte del estado multilingüe donde se habla zapoteco. Se siente orgullosa de dar clases en esa comunidad, a pesar de que ella es chinanteca –región fronteriza entre Oaxaca y Veracruz-, porque Ixtlán está “pegadito” a Guelatao de Juárez, donde nació Benito Juárez.

“Yo estudié dos licenciaturas: una en California y otra en Puebla”, dijo orgullosa. “Primero estudié la licenciatura en lengua inglesa y luego decidí estudiar la licenciatura de español”, contó a REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO.

“No se crea”, dijo con una voz firme, para asegurarse de que las personas que pasaban entre las casas de campaña del Zócalo capitalino escucharan lo que iba a decir: “Aquí habemos profesores con maestrías, doctorados, dos licenciaturas. Muchos se fueron a estudiar a Cuba, otros a Estados Unidos…”

La maestra explicó que en ningún momento la Coordinadora se opone a la evaluación de los docentes, a pesar de que para poder trabajar en el magisterio, la SEP pide una gran cantidad de requisitos y se realizan muchas evaluaciones. No obstante señaló que la evaluación debe estar de acuerdo con las condiciones de cada comunidad.

“En la sierra tenemos que llegar a pie a las escuelas; los niños tardan dos o tres horas en el camino y en muchos casos es peligroso por los derrumbes que ocasionan las lluvias. Por otro lado, los maestros no damos clases en nuestras propias comunidades, nos mandan a donde más falta hace”, explicó la profesora que se encontraba detrás de una mesa de madera y debajo de un toldo azul.

Aseguró que los maestros de Oaxaca ganan entre 3 mil 800 a 5 mil pesos quincenales, dependiendo del tipo de contrato y prestaciones. También explicó que el personal administrativo gana 2 mil 800 pesos a la quincena, lo cual no alcanza para nada.

“Nosotros con ese sueldo tenemos que mantener a la familia. Tenemos que pagar el transporte a la comunidad en la que nos toca dar clases o caminar 9, 10 horas para llegar a nuestras escuelas. En muchas ocasiones en las comunidades no existe una casa del maestro y tenemos que pagar una renta para poder dormir ahí en la semana, porque ir todos los días a nuestras casas es imposible”, explicó.

Además dijo que con ese sueldo les tienen que comprar, en muchas ocasiones, útiles y comida a sus niños, ya que las condiciones de vida en su región son lamentables: “Yo tenía un niño que usaba y usaba y usaba su lápiz hasta que quedara sólo una pequeña puntita. Lo cuidaba mucho, porque su mamá no le cambiaba el lápiz hasta que no se acabara por completo: es que no hay dinero”.

“Y aquí estamos, aquí seguiremos, a pesar de que nos repriman, de que nos corten el salario; no importa, si no luchamos ahora, nos van a matar en el futuro, van a matar la educación. Es nuestra obligación seguir batallando”.

“Ahora ya no tenemos dinero. Ayer, en la alcancía que tenemos aquí, nos cayeron 28 pesos de la gente que nos apoya; por lo menos con eso pudimos comprar jitomates y tortillas”, contó la profesora mientras explicaba que de las cosas que más necesitan son productos de higiene personal como detergente, jabón y toallas íntimas.

“En realidad a Enrique Peña no le importa la educación. Como él estudió en una escuela privada, a ese sector no le hace nada. Pero así como estudió en esa escuela, no sabe muchas cosas”, dijo la maestra mientras aseguró que ella habla perfectamente dos idiomas y Peña Nieto no puede pronunciar bien el inglés.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER