Tras las elecciones del pasado 5 de junio, los colores verde, blanco y rojo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se difuminan y ahora sólo gobernará tres entidades en todo el país.
Además de la derrota histórica, a la imagen del partido en nada le ayudan los recientes audiescándalos revelados, Alejandro “Alito” Moreno, líder nacional del partido, se ve involucrado en varios delitos.
Y si se le suma una tragedia más al tricolor, en 2023 el Estado de México, considerado cuna del priismo, renovará gubernatura y el PRI desde se ve lejano a seguir gobernando en esta entidad.
Al juntar todos estos datos, el PRI se perfila a la extinción.
El PRI se desmorona por todos lados
No sólo en las entidades este partido se desmorona, también lo ha hecho en la Cámara de Diputados con el paso de los años.
Por poner un ejemplo, en 2003 el PRI contaba con 224 diputados, y se perfilaba como un repunte, pese a haber perdido la presidencia tres años atrás.
Pero no fui así, más curules fueron cayendo con el tiempo, al grado que en el presente, en pleno 2022, este partido sólo cuenta con 49 diputados.
El PRI podría quedar sepultado en años venideros y tal vez su nombre sólo quedará en los libros de política.
Donde se hable que gobernó por 71 años y en ese lapso el país seufrió múltiples casos de corrupción y un cínico derroche de recursos públicos.


