La 4T envió más de mil agentes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) a Chihuahua, para reforzar la seguridad.
A través de un comunicado, la Sedena detalló que con esta acción buscan “inhibir las actividades de delincuencia organizada y atender la problemática de seguridad”.
Señaló que los militares se ubicarán en los territorios dominados por José Noriel Portillo, “El Chueco”, principal sospechoso del asesinato de dos sacerdotes jesuitas.
El despliegue de los elementos comenzó en la localidad de Urique Y Cerocahui.
La estrategia de seguridad de la 4T ha contemplado desplegar decenas de militares en entidades como Tamaulipas, Michoacán y Chiapas para garantizar la seguridad de sus habitantes.


