Enrique Legorreta / @enriquelego3_0
(13 de septiembre, 2013).- Con un retraso de una hora, Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, señaló en conferencia de prensa que el uso de la fuerza federal en contra de los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para desalojar el zócalo capitalino, estuvo “apegado” a los derechos humanos y que los actos de violencia fueron perpetrados por “infiltrados” al movimiento magisterial.
Visiblemente agitado, el encargado de la política interna compareció ante los periodistas para explicar los motivos y pormenores de uno de los operativos policíacos más grandes que se han efectuado en la capital del país, durante el cual se estrenaron las “tanquetas” dotadas de lanzadores de agua a presión, adquiridos por el anterior titular del Ejecutivo, Felipe Calderón. Estos vehículos acorazados han sido emblemáticos de la represión de la policía militarizada chilena contra los movimientos estudiantiles de los últimos años.
Osorio Chong detalló que pese a los hechos que enmarcaron la jornada de este día, el diálogo con la CNTE seguirá presente y agotarán esta instancia para mantener el orden y respeto a las reformas estructurales que ya han sido promulgadas.
“El problema que tiene la CNTE es en su estructura, pero hay una nueva legislación y se hará cumplir la ley que ya está aprobada”, declaró.
Por su parte, el Comisionado de Seguridad Pública, Manuel Mondragón, señaló que entre los detenidos por los actos vandálicos no se encuentra algún profesor, sino personas ajenas al movimiento magisterial:
“Tenemos detenidas a 31 personas, y podemos asegurar que entre ellos no hay ningún maestro. Son jóvenes que destruyeron elementos de la vía pública y que traían artefactos para provocar algún tipo de represión”, destacó.
Osorio Chong declaró que pese a haber dado un límite de tiempo para desalojar el Zócalo, se tuvo que emplear la fuerza pública, ya que no se puede afectar la “celebración más importante de los mexicanos” el 15 de septiembre.
“Los hechos de hoy no solucionan el conflicto que se mantiene con la CNTE. Lo que pasó este día se dio para que se pudiera realizar el festejo de los mexicanos“, destacó.
Ante la pregunta de si se puede repetir un escenario del uso de la fuerza como el de este día, el secretario comentó que es decisión del Gobierno del Distrito Federal (GDF) el pedir apoyo o no de las fuerzas federales.
“El GDF tiene el respaldo del Gobierno de la República. El jefe de Gobierno será acompañado siempre de la autoridad federal para no permitir bloqueos en caso de que así lo requiera”, destacó.
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Carlos Bauer / @CarlosBauer3_0
Sólo unos segundos después de que concluyera la comparecencia del secretario de Gobernación del Gobierno Federal, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México tomó el micrófono para expresar la postura de la administración local. Nervioso y escogiendo cuidadosamente sus palabras, tratando de equilibrar sus declaraciones entre respaldar la represión del Gobierno Federal y evitar la estigmatización del magisterio, Miguel Ángel Mancera enfatizó a lo largo de todo su discurso que “cumplió con su obligación”.
Mancera aseguró que cuando la Policía Federal ingresó al Zócalo éste ya había sido completamente desalojado por los maestros y que la resistencia encontrada por los elementos antimotines provino de “otros grupos”. Asimismo, afirmó que la ocupación de la Plaza de la Constitución por miles de agentes federales respondió “a la festividad que tendrá lugar en estos días”.
Asimismo, confirmó que “en todo momento se ha trabajado de manera coordinada con las autoridades federales”, “privilegiando siempre el diálogo”. Para el gobernante que representa en la capital del país al autodenominado de izquierda Partido de la Revolución Democrática (PRD), el Gobierno Federal ha manifestado su voluntad de diálogo a lo largo de todo el conflicto, pese a que la postura tanto del gobierno como de los legisladores emanados del partido gobernante ha sido invariablemente la de que ningún argumento de los profesores les haría variar en su determinación de aprobar leyes en materia educativa sin consultar a los impartidores de educación.
El ex secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal en la administración de Marcelo Ebrard Casaubón consideró que su principal obligación como gobernante es asegurar que en ningún momento se afecte la “vida cotidiana” de los habitantes de la ciudad. Reiteró que la participación de su gobierno permitió que el desalojo de los profesores se diera sin “una confrontación mayor”.
Ante las preguntas de los reporteros sobre el respeto a los derechos humanos durante el operativo y su postura ante el conflicto magisterial, Miguel Ángel Mancera insistió sobre un punto: el conflicto magisterial se da entre el Gobierno Federal y profesores de todo el país que confluyen en la Ciudad de México por ser ésta la capital nacional. Así, afirmó en repetidas ocasiones que el conflicto es nacional, no local, y el papel de su gobierno es únicamente el de responder a los habitantes de la ciudad.


