spot_img

Sí hay plan ante contingencias… en el papel; ¿qué es realmente el Plan DN-III?

- Anuncio -

Valentina Pérez Botero / @vpbotero3_0

 

(19 de septiembre, 2013).- Sinaloa recibió ayer en la noche a Manuel convertido en huracán. El visitante meteorológico masculino, que ha asolado durante toda la semana a la costa del Pacífico mexicano, retomó fuerza. De tormenta tropical ahora está es huracán categoría 1 con vientos de más de 115 kilómetros por hora.

A las pérdidas humanas y materiales dejadas en el país tanto por Manuel como por Ingrid –en la costa oriental- se le sumarán los recuentos de daños que Manuel deje a su paso por la zona norte y los efectos que pueda tener el nuevo fenómeno meteorológico que se gesta en el Golfo de México.

Aunque el Ejecutivo Federal ha dispuesto 10 secretarios de su gabinete, y secretarías particulares han lanzado programas para paliar la crisis –Salud, Desarrollo Social y Comunicaciones y Transporte- la Secretaría de Seguridad Nacional (Sedena) tienen un plan específico, desde 1966, que articula la ayuda tanto del Ejército como de la Marina para desastres naturales.

El plan DN III E, como se conoce popularmente el Plan de Auxilio a la Población Civil en Casos de Desastre, se coordina a través del Plan Nacional de Protección Civil que desde el desbordamiento del río Panuco, a mediados de siglo pasado, consideró pertinente redirigir la ayuda de las Fuerzas Armadas a la población  en casos extraordinarios de necesidad.

La Sedena cuenta, de manera permanente, con personal especializado que compone la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre (FACD). Este grupo está diseñado para estar de manera preventiva durante la temporada de huracanes en los puntos más sensibles de la geografía nacional para atender, a la brevedad, las emergencias.

Con esta normativa, la Sedena puede activar la ayuda para atender fenómenos geológicos –volcanes, sismos–, hidrológicos –sistemas invernales y tropicales–, y químico-tecnológicos  como incendios.

La ayuda debe prestarse en los tres órdenes de gobierno –federal, estatal y municipal– con el fin de coadyuvar en tareas de búsqueda y rescate de personas, evacuación de comunidades en riesgo, administración de albergues, recomendaciones a la población, protección de la familia, y seguridad y vigilancia en las áreas afectadas; de acuerdo con la página oficial de la Sedena.

El Plan DN III E no tiene ninguna relación específica con el Fondo de Desastres Naturales (FONDEN) que está destinado a ayudar económicamente en cataclismos como los que hoy afectan a casi el 60 por ciento del territorio nacional.

La activación del plan obedece a tres fases –prevención, auxilio y recuperación– que deberán ser efectuadas durante la continuación de Manuel, la partida de Íngrid y la llegada del nuevo fenómeno metereológico al Golfo de México.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER