Durante la década de 1970 el Partido Acción Nacional (PAN) habría financiado al Ejército Azul, en grupo de ultraderecha que operó al menos hasta 1996 y que mantuvo relaciones con grupos de narcotráfico y la CIA.
De acuerdo con información de Contralínea, este grupo clandestino habría recibido entrenamiento en lugares como Miami, Berlín, Alemania y Tel Aviv.
Documentos de Inteligencia Naval señalarían que el Ejército Azul participó “para frenar el avance revolucionario en Latinoamérica”. En países como Nicaragua incluso habría aportado capital económico para frenar la contrarrevolución.
En suma a lo anterior, el objetivo de este grupo también habría sido “formar columnas armadas con campesinos pobres y disputar comunidades agrarias e indígenas a las guerrillas”.
Su dirigente habría sido Rodrigo Rivas, un hombre que radicaba en Chihuahua y a quien no sólo se le habría relacionado con el PAN, sino con grupos del narcotráfico. Además, este hombre también habría recibido entrenamiento en Alemania y Estados Unidos en contraguerrillas.
En 1996, en estados donde gobernaba el PAN —Guanajuato, Baja California y Chihuahua— los dirigentes del Ejército Azul se dedicaban presuntamente a reclutar jóvenes.
En un documento se puede leer: “mandan a los mejores a especializarse en contraguerrillas a Israel y Alemania, con la apariencia de becados a las Universidades de esos países”.
El entrenamiento habría servido a los militantes de aquel ejército para actuar en contra de maestros rurales y activistas sociales.


