El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N.º 2 dictó sentencia en el caso del efectivo policial involucrado en la muerte accidental de su sobrino, ocurrida en febrero de 2024 en la localidad de Llavallol, partido de Lomas de Zamora. La resolución impuso una condena de tres años de prisión a Maximiliano Joel Benítez, de 24 años, bajo la figura de homicidio culposo.
El hecho ocurrió durante la madrugada del 17 de febrero, cuando el agente, que se encontraba fuera de servicio, manipulaba su arma reglamentaria mientras realizaba tareas de limpieza. En ese momento, se produjo una detonación que impactó en el cuello del niño de 8 años, identificado como Demian Acosta.
Pese a ser trasladado de inmediato al hospital de Llavallol, las heridas resultaron fatales.
La causa fue llevada por la Unidad Funcional de Instrucción N.º 8, que en su etapa inicial imputó a Benítez por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. No obstante, tras los peritajes y testimonios recabados durante la investigación, el tribunal determinó que el disparo fue accidental y resolvió condenar al exefectivo por homicidio culposo.

Como parte de la sentencia, también se le impuso una inhabilitación especial de diez años para portar armas de fuego y ejercer funciones en fuerzas de seguridad.
La decisión del TOC 2 se dio en el marco de un juicio abreviado, tras el acuerdo entre la fiscal del caso, Leila Selem, y la defensa del acusado.
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