Enrique Peña Nieto no solo vendió contratos y secretos de Estado; vendió la dignidad de México. Y ahora, sale en redes a decir que todo es “falso” y “carente de sustento”. Como si la memoria colectiva fuera tan frágil.
Un escándalo internacional volvió a ponerlo en el centro de la podredumbre. Esta vez no fue un periodista ni un opositor: fue un tribunal en Jerusalén el que sacó a la luz un soborno de 25 millones de dólares recibido por el expresidente mexicano. ¿La razón? Facilitar contratos multimillonarios, como el del software espía Pegasus, a dos empresarios israelíes durante su sexenio. El pago fue descrito como una “inversión” para hacer negocios en México entre 2012 y 2018. Sí, una inversión: como si se tratara de acciones en la Bolsa, solo que el activo era el Estado mexicano.
¿Y qué hace Peña cuando lo exhiben? Publica un tuit.
“Totalmente falsa la nota sobre supuestas aportaciones”, dijo.
Pero la realidad supera con creces lo que Peña pudiera defender en una publicación en redes sociales, porque las y los mexicanos no olvidamos. Muchos ya comentaron directo en su publicación de X y es ahí donde le exigen claridad.
“¿Sin rigor periodístico?” se preguntan algunos, dando cuenta de que las declaraciones que lo inculpan, vienen directamente de una de las partes involucradas. También hay quien le hace saber que el enriquecimiento con el que cuenta, es inexplicable e insultante.
Los usuarios de X, incluso con sarcasmo, enfrentan al expresidente diciéndole que “claro que le creen que no fueron 25 millones de dólares, que seguramente fueron muchos más” y también retoman el caso Odebrecht: “¿Tú recibiendo sobornos? No, no creo, seguramente es otra farsa como el caso Odebrecht”
Claramente lo cuestionan por todas las atrocidades en las que ha estado implicado: “Desaparecieron a 43 estudiantes bajo tu mandato. El PRIAN es capaz de eso y más“. Las y los mexicanos exigen con fuerza claridad sobre casos como este, el de los normalistas, pero también como el de la represión en Atenco y su famosa Casa Blanca.
Los internautas también mencionan que por ahí andan los que le creen: obviamente los priistas, pero con la suma de panistas que también ya lo defienden.
Volvemos al punto, porque la memoria del pueblo mexicano habla por sí sola: Peña camina libre por Madrid, pero México continuará exigiendo pruebas, claridad y justicia ante sus actos que necesitan mucho más que una publicación para esclarecerse.
Peña Nieto responde a las acusaciones sobre “supuestas” aportaciones


