Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín, “El Chapo” Guzmán, se declaró culpable este viernes 11 de julio de cinco cargos criminales relacionados con tráfico de droga ante una Corte federal en Chicago, Estados Unidos. Lo hizo con la cabeza agachada, encadenado de pies, sin afeitar y vestido con el clásico overol naranja de los reos norteamericanos.
Atrás quedó la imagen del junior del narco. De acuerdo con reportes desde la sala, Ovidio lucía demacrado, con ojeras, delgado y cabizbajo. Una ilustración hecha a mano por un artista judicial (único recurso gráfico permitido en este tipo de juicios donde las cámaras están prohibidas), muestra al “Ratón” encorvado y con audífonos de traducción, intentando seguir su proceso legal.
En su declaración, Ovidio admitió haber supervisado la producción y envío masivo de drogas como cocaína, heroína, marihuana, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos. Este último, uno de los más letales, ha causado miles de muertes por sobredosis cada año, lo que pone a Guzmán López como un actor clave en la actual crisis sanitaria por opioides.
Los delitos que aceptó incluyen narcotráfico, crimen organizado y participación activa en una red criminal transnacional, “Los Chapitos”. La jueza Sharon Coleman será quien defina su sentencia en un plazo de seis meses, aunque, de acuerdo con agencias internacionales como AP y EFE, Ovidio podría evitar la cadena perpetua a cambio de cooperar con la justicia estadounidense.
Durante la audiencia, Ovidio Guzmán también confesó padecer depresión y tomar medicación, aunque aclaró que esto no afectó su juicio al momento de declararse culpable.
Este hecho seguirá arrojando información más adelante.
Ovidio, el más joven del clan, eligió colaborar. Lo que diga, y a quién implique, podría cimbrar estructuras criminales tanto en México como en Estados Unidos.
Ovidio Guzmán, “El Ratón”, se declara culpable de delitos de narcotráfico en EU

