En su conferencia matutina de este miércoles 16 de julio, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue clara: en su administración no se tolerarán gestiones indebidas, influencias políticas ni llamadas de recomendación para evitar sanciones o favorecer a terceros.
“No debe haber tráfico de influencias, de ningún tipo, en ningún gobierno”
Así lo sentenció la mandataria desde Palacio Nacional, en respuesta a la revelación hecha días antes por el titular de la Profeco, Iván Escalante Ruiz.
El funcionario federal había comentado ante legisladores que algunos diputados de Morena intentaron persuadirlo para frenar sanciones a una gasolinera y a un hotel de lujo, casos donde se detectaron irregularidades por parte de la Procuraduría Federal del Consumidor.
Ante la pregunta sobre si conocía los nombres de los legisladores implicados, Sheinbaum respondió:
“Que lo comente el titular de la Profeco. Él lo comentó en una reunión donde había distintos legisladores de partidos políticos. Él tiene que dar más información al respecto”.
Sin dar espacio a dudas, la mandataria también dejó claro que este principio se extiende a todas las personas cercanas a su entorno:
“Mi familia tiene prohibido hablar con cualquier servidor público que no sea para saludar, o que es día de su cumpleaños, o algo por el estilo. Que se conozca”.
Y añadió un mensaje contundente para cualquier persona que intente usar una relación personal como recurso de presión:
“No puede haber tráfico de influencias de ningún tipo para ninguna cosa. Ni de legisladores, ni de presidentes municipales, ni de primos, hermanos, cuñados, amigos, amigos lejanos, conocidos. Eso no debe existir en el gobierno de México, ni en ningún gobierno”.
Sobre posibles sanciones, señaló que corresponde a Profeco revisar si se requiere una denuncia administrativa u otro tipo de procedimiento, pero subrayó que, hasta ahora, las gestiones no se concretaron.
“Una cosa es que se pida y otra que haya tráfico de influencias. Lo que queda claro es que, bajo ninguna circunstancia, permitiremos el tráfico de influencias”.
Finalmente, reconoció la integridad de Escalante Ruiz:
“Su virtud es que no se deja influenciar por miedo”.
Profeco acusó a cuatro morenistas que trataron de impedir suspensión a hotel


