Villahermosa, Tabasco – El caso de Hernán Bermúdez, exsecretario de Seguridad de Tabasco, ha puesto bajo el reflector al gobierno estatal y generado comparaciones con escándalos de alto perfil. Sin embargo, José Ramiro López Obrador, actual secretario de Gobierno de Tabasco y hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador, ha salido al paso para negar cualquier similitud con el caso de Genaro García Luna, el exsecretario de Seguridad federal condenado en Estados Unidos por nexos con el narcotráfico.
La trayectoria del caso: Acusaciones y distanciamiento oficial
Hernán Bermúdez ocupó la Secretaría de Seguridad de Tabasco durante la administración del exgobernador Adán Augusto López Hernández. Su nombre ha sido recientemente vinculado con el grupo criminal conocido como “La Barredora”, lo que ha desatado una investigación formal por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) por su presunta relación con el crimen organizado durante su gestión.
La polémica se intensificó al surgir comparaciones con el infame caso de Genaro García Luna. García Luna, quien fuera responsable de la seguridad nacional en el gobierno de Felipe Calderón, fue detenido en Estados Unidos en 2019, y su juicio reveló supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa, destapando una red de corrupción e impunidad que operaba desde las más altas esferas del poder.
Ante estas comparaciones, José Ramiro López Obrador fue contundente a su llegada al Hospital IMSS Bienestar de Alta Especialidad “Dr. Graham Casasús”: “No, no somos iguales”. Subrayó la principal diferencia que, a su parecer, distingue el caso de Bermúdez del de García Luna: “Aquí se está investigando desde antes ya”. Con esto, el secretario estatal enfatiza que la investigación contra Bermúdez se inició en territorio mexicano y no como resultado de una acción de autoridades extranjeras.

Cuestionamientos y llamadas a esperar la justicia
La prensa no tardó en cuestionar al hermano del expresidente sobre la posible responsabilidad de Adán Augusto López Hernández por haber incluido a Bermúdez en su equipo. José Ramiro López Obrador se limitó a responder: “Hay que esperar. Está la investigación, se está investigando el asunto”. Añadió que no ha tenido contacto reciente con el exgobernador y que no ha discutido este tema con su hermano, el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Ante la insistencia de los reporteros sobre si era “creíble que un gobernador no tuviera conocimiento de que su secretario encabezaba un grupo criminal”, López Obrador mantuvo su postura: “Hay que esperar las investigaciones de la Fiscalía General de la República”.
Este caso subraya la presión sobre las autoridades mexicanas para demostrar que la justicia opera de manera transparente y efectiva en el país, especialmente en un contexto donde la lucha contra la corrupción y el crimen organizado es una promesa central de la actual administración. Las declaraciones de José Ramiro López Obrador buscan marcar una clara línea divisoria con episodios de impunidad del pasado, reafirmando que en este caso, la justicia ya está en marcha.


