En plena conferencia matutina de este lunes 28 de julio, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cortó de tajo los rumores que venían circulando en columnas políticas sobre supuestas exigencias del gobierno estadounidense para entregar a políticos de Morena vinculados con el crimen organizado.
“Absolutamente falso, de toda falsedad”
Sentenció la presidenta, con firmeza, ante los cuestionamientos de la prensa.
El origen del escándalo: una publicación del periodista Raymundo Riva Palacio, quien afirmó en su columna que desde Washington se había enviado una lista con nombres de altos funcionarios mexicanos, entre ellos generales, gobernadores y miembros del gabinete, presuntamente relacionados con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación. Incluso aseguró que dicha lista habría sido entregada a través de funcionarios como Omar García Harfuch y Juan Ramón de la Fuente.
Pero Sheinbaum fue contundente:
“Es la pretensión de algunos columnistas de querer dar la idea de que ellos tienen muchos contactos y que tienen información privilegiada, nada más que no tienen ninguna información privilegiada”.
Cooperación sí, sumisión no
La mandataria federal dejó claro que México no acepta injerencias extranjeras y que cualquier tipo de cooperación con Estados Unidos ocurre únicamente bajo el marco de convenios establecidos. Recordó que el gobierno federal ha actuado con responsabilidad en la entrega de personas requeridas por la justicia estadounidense, pero siempre respetando la soberanía nacional y los procedimientos legales.
“Recientemente, el Consejo de Seguridad hizo un envío de personas a Estados Unidos, 29 delincuentes, en el marco jurídico existente y por seguridad de nuestro país”, señaló.
La respuesta directa de Sheinbaum no sólo desarma la narrativa de las columnas, sino que deja ver una línea clara de conducción: no se juega con la dignidad del Estado mexicano ni se permite que rumores sin sustento empañen la relación bilateral.
¿Qué dice la “lista fantasma”?
En su texto, Riva Palacio aseguró que la supuesta lista de “objetivos prioritarios”, que incluiría a figuras de alto nivel del oficialismo, habría llegado en fechas recientes desde Estados Unidos. También sugirió que este sería apenas el primer paquete de varios, con énfasis en vínculos con grupos criminales.
Sin embargo, ni el contenido de esa lista ha sido verificado ni hay evidencias públicas sobre su existencia. Y lo que sí hay, según la presidenta Claudia Sheinbaum, es un intento por parte de ciertos opinadores de posicionar versiones sin sustento, apelando a fuentes invisibles y a una supuesta superioridad informativa.
Entre filtraciones y ficción
En un escenario donde las filtraciones se han vuelto parte del menú informativo cotidiano, Sheinbaum marca distancia: la seguridad nacional no se negocia en columnas, ni las decisiones de su gobierno se toman por rumores.
La presidenta mexicana, fue clara en subrayar que la cooperación bilateral continúa, pero sin dobleces ni presiones externas.
Con este mensaje, la presidenta Claudia Sheinbaum envía una señal doble: una para quienes buscan hacer pasar ficción por información, y otra para quienes esperan que México se pliegue a intereses ajenos. Y en ambas, el tono es el mismo: no hay lista, no hay presión… y no hay espacio para el show político disfrazado de primicia.


