Por Ricardo Bernal y Andrés Piña www.revistahashtag.net
(20 de octubre, 2013).- El domingo 20 de octubre los renombrados pensadores Héctor Díaz Polanco, Tariq Ali y Enrique Dussel analizaron el papel de los movimientos sociales en la política global. En el marco de una Feria del Libro jubilosa por la reconquista de los espacios públicos, los intelectuales explicaron las transformaciones históricas de los movimientos revolucionarios, la importancia de reivindicar la política y la necesidad de realizar una crítica al capitalismo para darle sentido a las luchas de liberación.
No darse por vencido nunca y luchar siempre
Héctor Díaz Polanco, antropólogo mexicano, recordó una frase del filósofo francés Alain Badiou en la que se afirma que, si bien el siglo XIX fue el siglo de las revoluciones, el XX de los Estados y partidos políticos, el siglo XXI será el siglo de los movimientos sociales. Polanco suscribió la frase pero agregó que también debe considerarse el siglo de los nuevos movimientos políticos. Afirmó que en América Latina comenzaron a surgir nuevas formas de organización social que han transformado la manera de entender la vida política.
Justo el año en que Octavio Paz declaraba el fin del mito revolucionario, en Venezuela tenía lugar el llamado Caracazo, un movimiento de protesta anti-neoliberal que, a la postre, permitiría que Hugo Chávez tomará el poder. El antropólogo enfatizó que las transformaciones democráticas ocurridas en América Latina durante los últimos años se caracterizan por la inserción de movimientos sociales en el juego de las instituciones políticas.
A diferencias de lo que propone Jhon Holloway con la frase “cambiar el mundo sin tomar el poder”, Polanco aseguró debe plantearse como objetivo apropiarse del mismo; sin embargo, deben cambiarse las condiciones para que la toma de poder no resulte contraproducente. Desde su perspectiva, la proposición de Holloway debe ser invertida, hay que “tomar el mundo para cambiar el poder”.
Por ello, a pesar de la importancia de los movimientos sectoriales, gremiales o de las luchas que, siguiendo a Tariq Ali, Polanco denominó como protestas “espasmódicas”, la transformación de la realidad requiere que el horizonte de acción de quienes levantan la voz ante las injusticias sea político.
En ese sentido, manifestó su entusiasmo por el hecho de que los últimos movimientos sociales surgidos en México han pasado de lo gremial o lo sectorial a la lucha abiertamente política.
Tariq Ali: una voz que resiste desde la plaza liberada
“Un gusto estar aquí, en este Zócalo liberado”, afirmó sonriendo el filósofo y novelista pakistaní, Tariq Ali, antes de comenzar su alocución en la Feria del Libro. Desde el inicio, señaló que una de las características del capitalismo neoliberal consiste en apropiarse de los espacios públicos.
El colaborador de The Guardian explicó que, durante el siglo XX, la Unión Soviética y la socialdemocracia representaron los dos extremos de planteamientos políticos que, de alguna manera, tenían una perspectiva social. Después de la caída del muro de Berlín las ideas relacionadas con el socialismo quedaron suprimidas del vocabulario político; todavía más, la necesidad de hacer concesiones a los pobres también fue eliminada de los discursos y las ideologías.
Según Alí, debido a las políticas neoliberales hoy nos enfrentamos a la pérdida de los logros generados durante todo un siglo. Es necesario comprender que el vocabulario neoliberal enmascara los objetivos y las consecuencias del capitalismo contemporáneo; en tal sentido, el sociólogo afirmó que las llamadas reformas estructurales no son otra cosa que contrarreformas antipopulares y lesivas para la mayor parte de la sociedad.
El novelista dijo que el capitalismo, en su forma neoliberal, reproduce un “totalitarismo blando” pues, si bien permite movimientos u organizaciones, impide a toda costa la toma del poder político. Como consecuencia la ideología imperante es un “centro extremo” ya que, tanto la llamada izquierda moderna como la derecha, son incapaces de formular el problema verdaderamente importante: la transformación del sistema económico vigente mediante la creación de nuevas instituciones políticas.
También explicó que el capitalismo actual funciona transfiriendo la fuerza de trabajo a países en los que los derechos laborales son casi inexistentes. Lo cual ha hecho que las vías de resistencia basadas en los sindicatos hayan tenido que transformarse. “Durante 20 años la gente ha tenido que aprender a batallar de diferentes maneras”, aseguró.
Para él, los movimientos sociales son parte de esa nueva forma de hacer política; sin embargo, al igual que Polanco, afirmó que una de las limitaciones de éstos consiste en su reiterado rechazo a la toma del poder.
Enrique Dussel: es necesario regresar a Marx
El reconocido filósofo y actual rector de la UACM, Enrique Dussel, contextualizó las transformaciones políticas que se han vivido en América Latina durante los últimos años. Desde la revolución cubana ocurrida en 1959, hasta la toma del poder de Evo Morales, se han sucedido mutaciones políticas sumamente importantes.
Si bien la revolución cubana accedió al poder a través de la vía armada, desde la presidencia de Salvador Allende se abrió la posibilidad de tomar el poder mediante los instrumentos democráticos. Así lo prueba la victoria de Hugo Chavéz en Venezuela y los sucesivos triunfos en América Latina de gobiernos populares.
Dussel afirmó que, en el fondo de estos cambios, hay una comprensión distinta de la idea de poder político. Según el autor de Ética de la liberación ya no se trata de legitimar una autoridad vertical, sino de construir aquello que los bolivianos llaman “poder obediencial”; es decir, que quienes manden lo hagan obedeciendo.
Es a partir de esa nueva comprensión que deben entenderse los objetivos de los movimientos sociales. En consonancia con Tariq Ali y Héctor Díaz Polanco dijo que una de las limitaciones de algunos de los movimientos sociales surgidos en los últimos años es su repulsión a la política y al poder. Para evitar este rechazo conviene comprender este último como un mandato que se construye obedeciendo.
Además de reivindicar la política, mencionó que uno de los más graves problemas de los movimientos es su desconocimiento de la economía, desconocimiento que, en muchas ocasiones, vuelve ingenuas sus propuestas. “Es necesario regresar teóricamente a Marx para comprender el capitalismo actual”, sentencio el filósofo.



