La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró varias construcciones ilegales en el Estero de Chac, en el municipio de Othón P. Blanco, Quintana Roo. La acción se llevó a cabo luego de una denuncia ciudadana que alertó sobre el relleno de humedales y la construcción de estructuras como palapas, cabañas y un muelle de madera sin contar con los permisos necesarios.

Un daño al ecosistema
La Profepa realizó una primera inspección el 11 de julio, donde encontró las construcciones y confirmó que se había rellenado parte del humedal con sascab, un material usado para nivelar terrenos. Al no hallar a ningún responsable en el lugar, las autoridades regresaron el 29 de julio para aplicar una clausura temporal total de las obras, ya que los responsables no pudieron presentar la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Construir en humedales es una actividad que la ley castiga, pues estas áreas son vitales para el medio ambiente. Actúan como filtros de agua, refugio de especies y barreras naturales contra inundaciones. La alteración de estas zonas pone en riesgo la flora y fauna locales, además de provocar inestabilidad en el suelo.
Un llamado a la protección ambiental
La intervención de la Profepa no solo detuvo las obras, sino que también inició un procedimiento administrativo para determinar las sanciones correspondientes y evaluar el impacto ambiental causado.
Esta acción subraya la importancia de la colaboración ciudadana para proteger los recursos naturales. La Profepa reafirmó su compromiso de vigilar y hacer cumplir la ley para evitar que actividades ilegales dañen ecosistemas tan importantes como los humedales de Quintana Roo, que son esenciales para el equilibrio ecológico de la región.


