Las grandes farmacéuticas ven a México como terreno fértil para la innovación y la inversión. Desde Bayer hasta Canifarma, el entusiasmo crece por el nuevo impulso en investigación, desarrollo tecnológico y colaboración con el sector público.
México está dejando atrás su fama de trámites eternos y burocracia lenta. Hoy, las grandes empresas farmacéuticas ven al país como una oportunidad real para invertir en ciencia, investigación clínica e innovación. ¿La razón? Tres palabras: agilidad, talento y certeza.
Durante la Mañanera del pueblo de este jueves 7 de agosto y con el encuentro con representantes de la industria, el secretario de Salud, David Kershenovich, no dejó lugar a dudas: México se está modernizando y eso ya está dando resultados tangibles.
“La agilización de COFEPRIS tiene como objetivo muy importante precisamente permitir estudios clínicos que sean de fase 1 y de fase 2”, afirmó.
En palabras simples: ahora es posible obtener autorizaciones en semanas, cuando antes tomaba meses.
“Por primera vez en un periodo corto, que fue de una o dos semanas, se logró la aprobación de ese tipo de proyectos, que son los proyectos de primer inicio en humanos”, detalló.
COFEPRIS: de piedra en el zapato a aliado estratégico
Uno de los cambios más aplaudidos por la industria ha sido, sin duda, la transformación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). Por años criticada por su lentitud, hoy recibe elogios.
Guillermo Funes Rodríguez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), lo dijo con todas sus letras:
“Nos hemos quejado mucho de COFEPRIS durante muchos años. Hoy en día, les puedo decir que estamos sorprendidos, gratamente sorprendidos, del avance”.
Esa evolución está permitiendo a empresas mexicanas e internacionales acelerar proyectos de investigación, sumarse a estudios globales y desarrollar medicamentos más innovadores.
Además, Funes destacó que ya se están incorporando tecnologías de punta como la inteligencia artificial en las plantas farmacéuticas y dispositivos médicos. Las compañías están trabajando con universidades y con el gobierno para planear estrategias de desarrollo a 15 años, basadas en las necesidades reales de la población mexicana.
La fórmula Bayer: talento, mercado y certeza
La confianza no solo viene de los procesos internos, sino de lo que México representa hacia afuera. Para Manuel Bravo, presidente y director general de Bayer México, hay tres razones de peso para apostar por el país: “talento, mercado y certeza jurídica”.
“Lo primero tiene que ver con talento. Que en el país haya la gente que tenga la capacidad que las cosas sucedan”, afirmó.
A eso se suma el crecimiento del mercado interno, y el acceso privilegiado al mercado norteamericano gracias al TMEC. Pero el factor determinante para una inversión sólida, según Bravo, es la confianza legal:
“Tenemos que seguir trabajando, y hasta ahora ha sido muy importante para Bayer, la certeza jurídica que nos da el país”, aseguró.
Ciencia hecha en México, con talento mexicano
Más allá de los grandes laboratorios internacionales, el propio secretario de Salud resaltó la importancia de impulsar el talento nacional.
“Hay una política de estimular a investigadores mexicanos que tienen proyectos originales de innovación y de emprendimiento”, dijo Kershenovich,
Este nuevo impulso no solo atrae inversión extranjera, sino que también abre puertas para científicos mexicanos que, por años, vieron limitadas sus posibilidades por falta de apoyo y excesiva burocracia.
México, en el radar global
La industria farmacéutica no improvisa: planea a largo plazo y apuesta donde ve futuro. Por eso, los cambios que se están viviendo en México no pasan desapercibidos.
Con un sistema regulador más ágil, un ecosistema científico cada vez más robusto y una población creciente con necesidades claras de salud, el país se vuelve clave en los planes globales de innovación.
“Todos tenemos una visión: dar la mejor innovación para los mejores medicamentos a la población”, concluyó el líder de Canifarma.
La receta ya está lista: talento, tecnología, reglas claras y muchas ganas de sanar al mundo, desde nuestro país.


