En medio de un panorama internacional tenso y una economía global que se enfría, México envía una señal positiva: el Banco de México (Banxico) bajó una vez más su tasa de interés de referencia, ubicándola en 7.75%, el nivel más bajo en tres años. Este ajuste representa el noveno recorte consecutivo y apunta a impulsar la actividad económica sin descuidar la estabilidad de precios.
Aunque esta vez el recorte fue más moderado —25 puntos base, en contraste con los anteriores de 50 puntos— la medida confirma la confianza del banco central en que la inflación va cediendo terreno, lo que abre nuevas oportunidades para familias, negocios y créditos en el país.
“La Junta de Gobierno juzgó apropiado continuar con el ciclo de disminuciones de la tasa de referencia”, indicó Banxico.
El ajuste responde a “la debilidad mostrada por la actividad económica y los posibles impactos ante cambios en políticas comerciales a nivel global”.
¿Qué significa esta baja para ti?
La tasa de interés es el costo del dinero en la economía. Cuando baja, también disminuyen los intereses de muchos créditos, desde tarjetas hasta hipotecas y préstamos personales. Con esta reducción, se espera que los bancos ofrezcan condiciones más accesibles para quienes desean invertir, comprar o refinanciar.
Pero no todo queda en las manos del banco central. Esta medida cobra especial relevancia justo cuando la inflación general cayó en julio a 3.51% anual, su nivel más bajo desde diciembre de 2020. Es decir, los precios suben menos y eso ayuda a mejorar el poder adquisitivo de la población.
“La desaceleración de la inflación en julio refleja factores como el desvanecimiento de los aumentos repentinos de precios en productos agrícolas”, explicó Gabriel Casillas, economista de Barclays.
Un ajuste con visión a futuro
La decisión no fue unánime. Cuatro de los cinco miembros de la Junta de Gobierno votaron a favor del recorte, incluyendo a la gobernadora Victoria Rodríguez. Solo el subgobernador Jonathan Heath propuso mantener la tasa en 8%, señalando que la inflación subyacente (que excluye productos de alta volatilidad) aún está por encima de la meta, al ubicarse en 4.23%.
Aun así, la tendencia a la baja sigue firme, y Banxico mantiene su meta de inflación de 3% para el tercer trimestre de 2026.
Mientras tanto, expertos como Barclays anticipan otro recorte en septiembre, que podría llevar la tasa al 7.5%, mientras que Banamex estima que cerrará el año en 7.25%.
🇲🇽 Buenas noticias pese al contexto global
La decisión se da en medio de tensiones comerciales con Estados Unidos, incertidumbre por el rumbo económico global y un crecimiento moderado. Sin embargo, México mantiene el control y sigue mandando señales de estabilidad y dirección.
“Los cambios de política económica por parte de la nueva Administración estadounidense han añadido incertidumbre (…) con posibles impactos en la inflación y la volatilidad de los mercados financieros”, reconoció Banxico.
A pesar de los retos, la economía mexicana creció 0.7% en el segundo trimestre, lo que refuerza la idea de que aún hay espacio para avanzar.
Además, la presidenta Claudia Sheinbaum logró un acuerdo con su homólogo estadounidense, Donald Trump, para evitar nuevos aranceles. Esto brinda un respiro adicional a sectores clave como el automotriz y el de manufacturas, golpeados por las amenazas comerciales recientes.
¿Lo mejor está por venir?
El ciclo de recortes de Banxico comenzó en marzo de 2024, cuando la tasa se encontraba en su máximo histórico de 11.25%. Desde entonces, ha caído 350 puntos base, un ajuste significativo que podría seguir abriendo oportunidades para apuntalar la economía.
Aunque el crecimiento esperado para este año es modesto (0.3%), las condiciones están dadas para estimular el crédito, apoyar a las empresas y defender el bolsillo de las familias mexicanas.
“Prevemos un periodo de desaceleración, pero no una recesión”.
Aseguró la gobernadora Victoria Rodríguez, con un tono que da confianza sin negar los desafíos.
Con esta nueva decisión, Banxico no solo confirma su compromiso con la estabilidad, sino que también envía un mensaje de esperanza y prudencia en un momento crucial. México se sigue moviendo, y lo hace con pasos firmes.

