La presidenta Claudia Sheinbaum no pasó por alto las reacciones internacionales, tras la declaratoria de culpabilidad de Ismael “El Mayo” Zambada. En su conferencia matutina, destacó dos mensajes que marcan el momento: primero, el de la fiscal de Estados Unidos, Pam Bondi, quien reconoció abiertamente la cooperación con el gobierno mexicano en la lucha contra el crimen organizado.
Y después, la declaración que despierta el interés de la presidenta: el director de la DEA, Terry Cole, afirmó que tres caídas históricas cimbraron la guerra contra los cárteles: “El Chapo”, “El Mayo” y… Genaro García Luna.
“Lo que más me llamó la atención fue que el director de la DEA pone al mismo nivel a dos capos de la droga y al que fue secretario de Seguridad de Calderón. Así lo dijo, tal cual: hemos derribado a tres grandes capos. Interesante, ¿no?”, cuestionó Sheinbaum ante la prensa reunida en Palacio Nacional.
La declaración
Este martes, la Mañanera del Pueblo se volvió eco del terremoto judicial que sacudió a México y Estados Unidos: Ismael “El Mayo” Zambada, el capo que durante cinco décadas burló a la justicia, pronunció la palabra que lo despojó de su mito: “culpable”.
A sus 75 años, ante un tribunal de Nueva York, el líder del Cártel de Sinaloa confesó sin titubeos haber sembrado corrupción en México con sobornos que alcanzaron a policías, militares y políticos.
“Desde el principio y hasta el momento de mi captura he pagado sobornos”, dijo, rompiendo medio siglo de silencio.
Un mito derrumbado: “El Mayo” no era intocable
Terry Cole, director de la DEA, lo resumió con una frase:
“Durante años nos decían que perseguíamos sombras, que era imposible atraparlo. Hoy vimos a ‘El Mayo’ decir ´culpable´. Ese momento marca el colapso de su imperio”.
El funcionario subrayó que la detención y proceso judicial contra Zambada fue posible gracias a una cooperación internacional “sin precedentes”.
García Luna, en el banquillo de la historia
El eco de esas palabras resuena en México, donde el nombre de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón, continúa generando asombro. Preso en Estados Unidos por sus vínculos con el narcotráfico, fue colocado por la propia DEA en la misma balanza que los dos capos más buscados de las últimas décadas.
Para Sheinbaum, el mensaje es claro: la percepción internacional ya lo sitúa en el mismo mapa criminal que a Joaquín “El Chapo” Guzmán y a Ismael “El Mayo” Zambada.
“Imagínense cómo lo ve una agencia de Estados Unidos al que fue secretario de Seguridad de Calderón. A mí me llamó mucho la atención”, remarcó la mandataria.
Un antes y un después
La confesión de “El Mayo” no solo cierra un ciclo de impunidad, también dibuja una línea histórica en la narrativa del narcotráfico: la caída de un intocable y la equiparación de un exalto funcionario mexicano con los barones de la droga más temidos.
La DEA lo sintetizó en una sentencia que quedará registrada:
“Hemos derribado a tres grandes narcotraficantes. García Luna, El Chapo y El Mayo”.
El telón cayó. Y con una sola palabra –culpable– se selló una página que redefine la historia criminal de México.
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