El exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, ha sido denunciado por la Secretaría de Salud del estado por el presunto desvío de 343 millones 966 mil pesos. La dependencia presentó 70 denuncias, 14 de ellas de carácter penal, contra el exmandatario y varios de sus exfuncionarios, acusándolos de entregar de forma ilegal contratos millonarios a empresas ligadas a los hermanos Carmona, Sergio y Julio César.
En conferencia de prensa, el apoderado legal de la Secretaría de Salud, Iván Saldaña Magaña, explicó que la complicidad entre el gobierno anterior y las empresas Grupo Industrial Permart y Grupo Industrial Joser fue el común denominador en todos los casos. Estas empresas, vinculadas a los hermanos Carmona, se convirtieron en proveedores de mantenimiento para hospitales del estado sin cumplir con los requisitos legales de contratación.

Un “modus operandi” de corrupción
Saldaña Magaña detalló que el fraude se llevó a cabo durante los años 2017 y 2018. El gobierno de Cabeza de Vaca adjudicó contratos por un total de 500 millones de pesos a estas dos empresas. A pesar de los grandes montos, en varios casos no se pudo comprobar el motivo de “urgencia” para las adjudicaciones directas, y en otros, los expedientes estaban incompletos o los contratos ni siquiera estaban firmados.
El director jurídico de la secretaría señaló que los delitos detectados incluyen el uso indebido de funciones y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Del total desfalcado, 221 millones de pesos eran de recursos estatales y 122 millones provenían de fondos federales. La lista de acusados, además de Cabeza de Vaca, incluye a la exsecretaria de Salud, Gloria de Jesús Molina Gamboa, y a otros exfuncionarios de su gabinete.

¿Persecución política?
Ante los cuestionamientos sobre si las denuncias tienen un trasfondo político, Saldaña Magaña lo negó rotundamente. “Se niega categóricamente que exista una persecución de ese tipo”, afirmó. El objetivo, según el funcionario, es “poner a la luz del conocimiento de la ciudadanía los hechos que han dañado las finanzas del gobierno del estado en menoscabo de los servicios de salud de Tamaulipas”.
Con estas acciones, la actual administración busca recuperar los recursos que supuestamente fueron desviados, y llevar ante la justicia a los responsables de este desfalco


