En su primer informe de gobierno, Claudia Sheinbaum subrayó que la Cuarta Transformación no es únicamente un proyecto político o económico, sino un proyecto de dignidad, que inicia con saldar la deuda histórica con los pueblos indígenas. En ese marco, destacó que por primera vez en la historia 20,358 comunidades indígenas y afromexicanas reciben de forma directa un presupuesto público de 12,374 millones de pesos, administrado conforme a sus formas de gobierno y organización comunitaria.

Como parte de este esfuerzo, la presidenta informó que su administración da continuidad a 16 planes de justicia en favor de pueblos originarios y ha iniciado dos nuevos para el pueblo amuzgo y purépecha. Además, anunció la firma de cinco decretos presidenciales que restituyen, reconocen y titulan cerca de 10 mil hectáreas como propiedad comunal para comunidades rarámuris, odamis y wirrárikas, con lo que se reafirma el derecho histórico de estos pueblos sobre sus territorios.

Sheinbaum enfatizó que no puede haber justicia verdadera si se excluye la voz de quienes han resistido por siglos, ni identidad nacional sin reconocer la esencia indígena de México.


