Desde su primer informe de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que en 2025 el presupuesto para la educación superior pública aumentó 3.5%, como parte de la estrategia para garantizar que ningún joven se quede sin estudios.
“Todas y todos los jóvenes tengan derecho a estudiar en la universidad de manera gratuita, sin que su situación económica defina su acceso”.
Con este incremento, el gobierno federal reforzó a las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García, que actualmente atienden a 85 mil estudiantes en 202 sedes, y consolidó la Universidad Nacional Rosario Castellanos, institución que este año recibirá a 77 mil jóvenes. Para su expansión, se inauguraron nuevas sedes en Comitán, Chiapas y próximamente en Tijuana, Baja California, además de nueve campus en construcción en Tlaxcala, San Luis Potosí y Naucalpan.

La mandataria adelantó que el proyecto de la Rosario Castellanos se extenderá gradualmente a todos los estados de la República, con el objetivo de ofrecer más oportunidades de formación profesional y contribuir a la reducción de la desigualdad educativa.

Sheinbaum enfatizó que esta política busca consolidar un sistema nacional de educación superior pública robusto y accesible, bajo el principio de que la educación es un derecho y no un privilegio.



