Rodrigo Rojo /@Eneas
(25 de octubre, 2013).- Como “cleptómano” calificaron los representantes de los ex braceros al Estado mexicano en la conferencia de prensa que ofrecieron en el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos). El encuentro con la prensa se organizó para divulgar los resultados de la marcha binacional que realizaron a Washington D.C. en septiembre.
Efraín Ortega, de la Coordinadora Binacional de Ex Braceros (Cobieb), dijo que el objetivo de esta manifestación fue llevar las demandas de los trabajadores a instancias internacionales “algo que nunca antes se había hecho con esta contundencia”.
Durante su periplo, los ex braceros visitaron la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos. En ambas instancias fueron recibidos por funcionarios de alto nivel, entre ellos el ex ombudsman de la capital mexicana Emilio Álvarez Icaza, quienes les aseguraron que harán un seguimiento cercano de su caso.
Los braceros también lograron ganarse el apoyo de cerca de 20 congresistas y senadores de Estados Unidos, quienes les respaldarán para negociar con el Ejecutivo norteamericano que se hagan públicos los documentos referentes al Programa Bracero que estuvo activo de 1942 a 1964 y en el que participaron más de 3 millones de trabajadores mexicanos para suplir el déficit de mano de obra que provocó la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos.
La Cobieb busca que estos documentos se hagan públicos para poder calcular con exactitud el monto de dinero que debe el gobierno mexicano y a cuántas personas se les hicieron las transferencias de dinero estadounidense que jamás fue repartido en México.
Basada en un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que se realizó en 2008, la Cobieb cree que el Estado debería cerca de 5 billones de pesos en total –casi un millón de pesos, acumulado durante los años, a cada ex bracero.
Ante esta responsabilidad, los gobiernos mexicano y estadounidense siempre han sido omisos. Hasta el año pasado, lo único que existía era una partida en el presupuesto que aseguraba algo de dinero mensual a poco más de 40 mil ex braceros. Este apoyo tan limitado ya ha sido cancelado por Peña Nieto, quien no lo consideró en su propuesta de presupuesto enviada al Congreso.
La Cobieb aseguró, sin embargo, que la marcha a Estados Unidos, que duró cerca de un mes, ha servido para reavivar el espíritu de combatividad de los ex braceros debido a todo el apoyo que recibieron de las organizaciones de migrantes en ese país.
Reconocen que México se encuentra en un momento de efervescencia social y ellos participarán activamente de las manifestaciones que se den en defensa de los derechos de la clase trabajadora, de la que ellos son parte. Así, dejaron entrever que participarán en las movilizaciones que organicen la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la Unidad Patriótica por el Rescate de la Nación, o el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), y se solidarizarán con todas las fuerzas políticas del país que defiendan los derechos de los trabajadores.
Advirtieron también que pronto realizarán una manifestación en el recinto legislativo de San Lázaro para exigir que la partida presupuestal que les otorga recursos sea considerada de nuevo.



