El arranque de semana sorprendió en los mercados: el llamado “súper peso” volvió a demostrar músculo y tumbó al dólar hasta los 18.66 pesos por unidad, un respiro que se da justo en la antesala de la presentación del Paquete Económico 2026.
Según el reporte de apertura de este lunes 8 de septiembre, el tipo de cambio mostró un retroceso de 0.28% frente a los 18.72 pesos del viernes. La explicación viene de Estados Unidos, donde los malos datos de empleo debilitaron al billete verde y encendieron las apuestas de que la Reserva Federal recortará su tasa de interés hasta en tres ocasiones antes de que termine el año.
Estados Unidos tropieza, México espera
El golpe al dólar se originó en la desaceleración de la generación de empleo en la Unión Americana. Ese tropiezo hizo que los operadores elevaran la expectativa de recortes a la tasa de interés, una jugada que podría marcar el rumbo financiero de lo que resta del 2025.
En paralelo, los mercados están atentos a los reportes de inflación y a la revisión de nóminas que se publicarán mañana. Una baja más pronunciada presionaría al Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) a mover ficha.
Mientras tanto, en México los reflectores se posan en la inminente publicación del Paquete Económico y Presupuesto 2026, que dará claridad sobre las finanzas públicas del próximo año y marcará la pauta para inversionistas locales y extranjeros.
Un peso que hierve en la historia
La relación peso-dólar ha estado llena de giros dramáticos. Apenas el año pasado, la moneda mexicana presumía ventas en 16 pesos por dólar, un nivel que no se veía en casi una década. Era el tiempo del bautizo: el “súper peso”.
Desde la Reforma al Poder Judicial hasta el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, acompañado de amenazas arancelarias contra México y Canadá. Todo ello arrastró al dólar de nuevo a los 20 pesos, muy por encima de las metas del Banco de México.
Hoy el escenario es más contenido. Banxico proyecta para 2025 un rango de 20.24 a 20.69 pesos por dólar, con una inflación prevista en 3.8% y un PIB que apenas rozará el 1.2%.
Estabilidad con sabor a victoria
Pese a los altibajos, la jornada de este lunes pinta alentadora: el dólar hila dos caídas consecutivas y la volatilidad semanal luce más baja que la del último año, señal de que el mercado atraviesa por una fase de mayor calma.
En los números de largo plazo, la divisa estadounidense aún acumula un retroceso de 5.27% en comparación anual, lo que confirma que el “súper peso” sigue vivo en la pelea.


