La presidenta Claudia Sheinbaum arremetió este miércoles contra los gobiernos neoliberales de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto por la carga financiera que dejaron en Petróleos Mexicanos (Pemex). Durante su conferencia matutina, calificó como “la maldita deuda corrupta” a los compromisos que obligan a la paraestatal a enfrentar, tan sólo el próximo año, pagos de intereses por 250 mil millones de pesos, monto que comparó con los 75 mil millones de pesos que costó el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).

“Esa deuda irresponsable, corrupta que adquirieron Calderón y Peña a través de Pemex nos toca pagarla a nosotros en esta administración. No se puede no pagar, tenemos que cumplir con esos vencimientos ante bancos y fondos”, expresó la mandataria.
De acuerdo con los datos expuestos, la deuda de la petrolera se incrementó de manera drástica en los gobiernos anteriores. En el sexenio de Felipe Calderón pasó de 46 a 60 mil millones de dólares, mientras que con Peña Nieto se disparó a 105 mil millones, lo que representó un aumento de más de 40 mmdd en tan sólo seis años

.
Lejos de traducirse en mayor producción, Sheinbaum recordó que entre 2012 y 2018 la elaboración de gasolina y diésel cayó de 718 mil a 324 mil barriles diarios, mientras que la producción de petroquímicos pasó de 10,694 toneladas a poco más de 5 mil, es decir, se redujo a la mitad.

“Endeudaron Pemex y, al mismo tiempo, se produjo menos petróleo, menos gasolina y menos petroquímicos. Eso es lo que dejaron los gobiernos neoliberales”, apuntó la presidenta al destacar que su administración debe ahora encarar esos compromisos financieros.

Para enfrentar el reto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha instrumentado operaciones que abaratan el costo del financiamiento. Estas medidas, aseguró Sheinbaum, ya han permitido que Pemex eleve su calificación crediticia tras años de mantenerse estancada.

La mandataria subrayó que el rescate de Pemex es una prioridad porque “es patrimonio de las y los mexicanos”, al tiempo que recordó que proyectos como la refinería Olmeca y las seis instalaciones ya existentes en el país han incrementado la capacidad de refinación, lo que permitirá mejorar el balance energético y reducir la dependencia del exterior.


