Este martes, propietarios de tienditas y pequeños comercios se reunieron a las afueras de la Cámara de Diputados para manifestar su desacuerdo al incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en bebidas azucaradas propuesto en el Paquete Económico 2026.
En una muestra de la libertad de expresión y manifestación, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) acusó que el ajuste de 1.64 a 3.08 pesos por litro, que podría ser aplicable a bebidas sin azúcar, afectará a más de 60 mil negocios y pondrá en riesgo cerca de 120 mil autoempleos.
Al hablar con los medios, voceros de la organización dejaron en claro que no existe una propuesta alternativa a este incremento, pues la exigencia es que la propuesta no se apruebe sin más.
Si bien esta organización asevera que la medida se relaciona únicamente con la recaudación, distintos expertos han señalado que el IEPS a las bebidas azucaradas es parte de una estrategia más amplia de salud pública, que incluye educación nutricional, promoción del deporte y fortalecimiento del sistema de atención primaria.
Durante esta concentración, diversos propietarios de tiendas y pequeños comercios expusieron su sentir entorno al alza de este impuesto y señalaron que las bebidas azucaradas son “consumo popular”, por lo que subir sus precios “no castiga al vicio, castiga al pueblo y a las familias”.
ONG por la salud han celebrado el aumento propuesto en el Paquete Económico
En contraste, organizaciones de la sociedad civil han celebrado con anterioridad la inclusión de impuestos a bebidas azucaradas y tabaco en el Paquete Económico 2026 e inicios solicitaron al Congreso elevarlos y sumar un gravamen al alcohol, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, señaló para Milenio que actualmente, el impuesto de 1 peso por litro equivale solo al 6 por ciento del precio final y, por eso, se recomendó elevarlo a 7 pesos por litro, que representaría alrededor del 20 por ciento del precio, el mínimo recomendado internacionalmente para reducir el consumo.
Durante la exposición de ideas de los comerciantes, Carmen, dueña de una tienda y originaria de Tlaxcala, propuso que una mejora en los salarios sería efectiva para garantizar un cambio en los hábitos.
Esto, junto con el aumento de IEPS, conforman una medida profundamente ligada a la salud pública y al derecho fundamental a vivir con dignidad, libres de enfermedades prevenibles.
La dimensión de un problema de salud pública
México ocupa los primeros lugares mundiales en obesidad y diabetes. Según cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, más del 70 por ciento de la población adulta tiene sobrepeso u obesidad, y la diabetes se ha convertido en una de las principales causas de muerte, discapacidad y gasto sanitario.
Las bebidas azucaradas como refrescos, jugos procesados y aguas saborizadas son responsables de una proporción alarmante de este problema: aportan calorías vacías, sin valor nutricional, pero con alto impacto en el metabolismo y en la salud.
Ante este panorama, el aumento del IEPS , pretende fungir como un mecanismo correctivo, siguiendo medidas que han dado fritos a nivel internacional.
Países como Chile o Reino Unido ha demostrado que gravar con fuerza las bebidas azucaradas reduce su consumo y orienta a la población hacia opciones más saludables.


