Durante su conferencia de prensa de este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un mensaje directo, sin rodeos: el llamado “feminismo de derecha” no representa la lucha real de las mujeres mexicanas.
En una declaración que encendió el debate público, la mandataria afirmó que esa visión ignora las causas sociales, la desigualdad estructural y la justicia de fondo.
“¿Cuál igualdad?”: la pregunta que sacudió la Mañanera del Pueblo
“Yo pienso que esta visión de la derecha, del feminismo de derecha, tiene muchas carencias. ¿Cuál igualdad? Estamos luchando no solo por la igualdad de mujeres, sino por el acceso a los derechos de todas y todos los mexicanos”, expresó Sheinbaum.
Desde la Mañanera del Pueblo de este 23 de octubre, la presidenta reivindicó el papel histórico de las mujeres mexicanas, y recordó que la defensa de sus derechos no puede separarse de la lucha por la justicia social.
“Es parte de la misma lucha”, subrayó, dejando claro que su gobierno concibe la igualdad como una causa colectiva, no como una consigna de élite.
Un llamado a la memoria y a la coherencia
Sheinbaum contrastó la política actual con la de administraciones pasadas:
“La derecha que supuestamente defiende los derechos de las mujeres… ¿por qué cuando tuvieron el poder nos llamaron lavadoras de dos patas? ¿Por qué hablaron del viejerío? ¿Por qué aumentó la violencia contra las mujeres y no hubo políticas de acceso a la educación?”
Con tono firme, la mandataria criticó la incongruencia de quienes, dijo, solo defienden los derechos de las mujeres cuando les conviene políticamente.
Aseguró que su gobierno trabaja por una igualdad integral, que incluye educación, salud, vivienda, cultura y lectura como derechos esenciales, especialmente para las mujeres en situación de vulnerabilidad.
“Llegamos todas”: Sheinbaum y la lucha de las mujeres mexicanas
La presidenta reiteró que la lucha feminista no excluye a nadie:
“Llegamos todas; quien no se sienta incluida, pues es un asunto personal. Llegamos todas, porque es la lucha histórica de las mujeres mexicanas.”
En su mensaje, también llamó a reconocer el papel de las mujeres indígenas, obreras y trabajadoras, denunciando que el clasismo y el racismo aún persisten incluso en discursos que se dicen progresistas.
Con este posicionamiento, Sheinbaum colocó sobre la mesa una pregunta que incomoda:
¿quiénes defienden realmente a las mujeres —quienes luchan por la justicia social o quienes usan su causa para dividir?


