El Gobierno de México formalizó la firma del convenio que dará paso al nuevoCentro Nacional de Supercómputo, proyecto que se desarrollará en coordinación con el Barcelona Supercomputing Centery cuya construcción iniciará en enero de 2026. Jorge Luis Pérez Hernández, coordinador nacional de Infraestructura Digital, explicó que este centro operará con tecnología de alto rendimiento y permitirá que el país cuente con una de las supercomputadoras más grandes de América Latina.

En el marco del Plan México, Pérez Hernández expuso que la supercomputadora mexicana será la más grande de la región y superará a la que actualmente opera en el sur del continente, administrada por una empresa privada. Recordó que Barcelona es reconocida como uno de los centros de supercómputo más importantes del mundo, con dos décadas de experiencia y equipos capaces de realizar hasta 314 billones de operaciones por segundo en su máximo teórico.

El coordinador nacional de Infraestructura Digital, indicó que uno de los primeros trabajos será desarrollar un nuevo modelo climático para México. Aseguró que contar con un centro de esta magnitud es indispensable para mejorar los pronósticos y responder a los cambios recientes observados en distintas regiones del país. Reiteró que toda la información procesada permanecerá bajo resguardo del gobierno federal.

Durante la presentación del proyecto, la titular de la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, destacó que este acuerdo se orienta a fortalecer la formación de recursos humanos, la transferencia tecnológica y la cooperación en áreas clave como salud, educación, desastres naturales y operación de sistemas de cómputo avanzado. Subrayó que, tras los episodios de lluvias extraordinarias registrados en cinco estados, mejorar la capacidad nacional de pronóstico climático se volvió una prioridad científica.

El convenio contempla que universidades e instituciones del país participen en el proceso de formación y desarrollo científico vinculado al proyecto. Ruiz Gutiérrez señaló que la colaboración permitirá incorporar buenas prácticas internacionales y avanzar en la construcción de capacidades nacionales en cómputo de alto rendimiento, lo que facilitará atender retos ambientales, sociales y tecnológicos.

La administración federal afirmó que este esfuerzo busca colocar a México al nivel de los grandes centros tecnológicos, ampliando su capacidad para enfrentar desafíos científicos de largo plazo y consolidando una infraestructura estratégica para el país.


