Karla. Mayte. Ariana. Paola. María. Estos son sólo algunos nombres de mujeres víctimas de transfeminicidio, a quienes se recuerda y honra cada 20 de noviembre, Día Internacional de la Memoria Trans.
Según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en crímenes de odio en contra de personas trans y sexodiversas. Ante este panorama, colectivos, activistas y diversas instituciones han recordado la importancia de combatir los estigmas, la discriminación y la violencia contra la población trans y sexodiversa.
Si bien los esfuerzos para eliminar la violencia contra esta población suelen girar en torno a penas y castigos, este jueves, distintas activistas conversaron sobre la importancia de prevenir los transfeminicidios en el Primer Foro Regional: “Que ninguna sea la siguiente”, el cuál se enmarca en el Plan Alessa Flores, activista transexual víctima de transfeminicidio en 2016.
Muerte por amor: un performance que invita a la reflexión
Jessica Marjane, moderadora del evento y fundadora de la Red de Juventudes Trans México reconoció al Primer Foro Regional como un un ejercicio de escucha que trasciende a un acto de reparación y recordó que la red que encabeza con el propósito de incidir en la agenda pública en beneficio de las juventudes trans.
Por su parte, Emmayessica Duvali, vedette y artista trans historica protagonizó un performance en donde reflexionó sobre las experiencias de las disidencias en el México de los 80’s, recordó a sus “hermanas asesinadas” y vocalizó un potente mensaje desde las perspectiva de una víctima.
“¿Humberto me asesinó? ¿Acaso los discursos de odio desde los curules del PAN permearon en su mente? ¿Acaso los discursos de odio desde las iglesias permearon en su mente?”.
Al finalizar el performance, la artista cerró con una oración que recuerda la brutalidad de los crímenes de odio y la necesidad de que estos dejen de ser simples cifras y se dimensionen como lo que son: atrocidades cometidas en contra de seres humanos.

Prevención y no punitivismo
Durante su intervención, Mikaelah Drullard reflexionó los alcances del marco penal de transfeminicidio y recordó la importancia de abordar las discusiones en torno a esta población con una perspectiva antiracista y decolonial.
En cuanto a la reflexión en materia de derecho, Siobhan Guerrero, invetigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) señaló que es crucial que se deje de hablar del transfemincidio de forma esencialista, pues esto abre la puerta a discusiones violentas y a replicar violencias estructurales.
“Quisimos hacer algo preventivo, basado en romper cadenas de violencias y no algo que apostara por el populismo punitivo (…) están cooptando al movimiento trans para legitimar a un Estado carcelario y punitivo y eso es muy grave”
Este ejercicio recuerda que la resistencia trans también existe desde la justicia restaurativa. En su posicionamiento, la Red de Juventudes trans señaló la necesidad de que el transfeminicidio se prevenga, que se garantice que en los derechos de las mujeres están incluidas las mujeres trans, intersex, lesbianas (todas) y que exista un compromiso real por parte de todos los niveles de gobierno.
Si bien el foro de la Ciudad de México es el primero, el Plan Alessa Flores busca llevar la discusión a todo el territorio en México y la región.

