Las fiestas decembrinas pueden ser sinónimo de cenas y fiestas donde se comen postres y comidas.
Aunque este periodo se traduce como algunos kilos de más se puede mantener una dieta.
Puedes ajustar tu alimentación antes y después de los eventos festivos para así equilibrar el consumo energético sin la necesidad de dejar de disfrutar de la comida.
Para lograrlo debes:
Aumentar el consumo de verduras, frutas y proteínas.
Elegir comida baja en grasas añadidas.
Mantener una buena hidratación.
Después del evento se debe volver a un patrón de alimentación ligera.
El almacenamiento inteligente te permitirá una alternativa flexible qué te permitirá disfrutar sin sentir culpa.
También evita que te sometas a alguna dieta rigurosa.


