Por tercer año consecutivo, habitantes del pueblo originario de Xoco volvieron a clausurar simbólicamente la plaza comercial Mítikah, uno de los complejos inmobiliarios más grandes del sur de la Ciudad de México. Con mantas, sellos y un mitin frente a una de las entradas principales, denunciaron que el megaproyecto ha traído consigo desabasto de agua, incrementos del predial de hasta 360%, afectaciones a la salud, pérdida de movilidad y desplazamiento de familias que históricamente han habitado la zona.
Los vecinos aseguran que la expansión del desarrollo ha generado un impacto que rebasa lo urbanístico, transformando la vida cotidiana en uno de los pueblos originarios más antiguos de Benito Juárez.
“Podemos hablar del agua… no tenemos”: denuncias desde la comunidad
Durante la manifestación, Álvaro Antonio Rosales, representante de la autoridad tradicional del pueblo, expuso que la crisis de servicios básicos comenzó desde la construcción del complejo comercial y habitacional.
“Podemos hablar del agua […] no tenemos; podemos hablar del aumento del predial y de los impuestos; de salud, que gracias a sus vidrios inteligentes tenemos más radiación y de falta de movilidad dentro del pueblo”, afirmó ante los asistentes.
Los inconformes acusan que Mítikah acapara alrededor del 12% del agua destinada a Xoco, lo que ha intensificado la escasez en viviendas y comercios tradicionales. A esto se suma la privatización de la calle Real de Mayorazgo, que afectó de manera directa el derecho a la movilidad, obligando a reorganizar rutas y modificando el tránsito dentro del territorio comunitario.
Gentrificación, predial al alza y temor por el desplazamiento
Una de las principales quejas expuestas durante el mitin fue el incremento desproporcionado del impuesto predial, que —según vecinos— ha llegado a aumentar hasta 360%, situación que amenaza la permanencia de muchas familias originarias.
Los habitantes advierten que este encarecimiento, junto con la presión inmobiliaria, coloca a la comunidad en riesgo de desplazamiento forzado, fenómeno que ya ha afectado a varias zonas tradicionales de la capital.
Asimismo, aseguran que el megaproyecto ha alterado el microclima, aumentado la radiación y transformado negativamente el ambiente urbano, factores que —señalan— también repercuten en la salud.
Exigen cumplimiento de la Recomendación 11/2025 y un alto a más megaproyectos
Entre las demandas centrales se encuentra la aplicación inmediata de la Recomendación 11/2025 de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), orientada a garantizar el derecho a la movilidad y la accesibilidad para los habitantes de Xoco.
Los vecinos insistieron en que las autoridades deben:
- Detener el aumento del predial
- Garantizar el suministro de agua
- Frenar la autorización de nuevos megaproyectos inmobiliarios
- Respetar plenamente los derechos de los pueblos originarios
Movilización permanente: Xoco no planea ceder
Al cierre de la protesta, las y los manifestantes advirtieron que continuarán las acciones legales, las movilizaciones públicas y las clausuras simbólicas hasta que las afectaciones sean atendidas y reparadas. La comunidad aseguró que no permitirá que se normalicen los abusos urbanísticos ni la pérdida de territorio.


