México dio un paso histórico: el Diario Oficial de la Federación (DOF) publicó la Ley General de Aguas, junto con las reformas a la Ley de Aguas Nacionales, un marco que redefine la gestión del recurso, protege a comunidades vulnerables y establece que el agua es un derecho humano del que toda persona debe gozar.
La norma prohíbe que los organismos operadores suspendan totalmente el suministro de agua potable y saneamiento por falta de pago; en caso de adeudo, deberán garantizar una cantidad mínima indispensable para consumo humano básico.
Conagua elaborará una estrategia nacional para frenar el acaparamiento y ordenar el futuro hídrico del país
Con la entrada en vigor de la Ley, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) será la encargada de diseñar la Estrategia Nacional, en coordinación con el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y bajo aprobación de SEMARNAT. El documento, que también será publicado en el DOF, será la hoja de ruta del país frente a los grandes retos del agua.
Esta estrategia tendrá un alcance a 10, 20, 40 y 60 años, con revisiones obligatorias cada década para corregir desvíos, actualizar escenarios y reforzar objetivos. Su enfoque será sistémico, combinando diagnóstico, evaluación y proyección de riesgos para responder a un contexto hídrico cada vez más complejo.
Un marco para enfrentar desigualdad, vulnerabilidad y efectos del cambio climático
La Estrategia Nacional contempla acciones para:
- Erradicar la distribución inequitativa del agua en regiones y sectores.
- Reducir vulnerabilidad social y ambiental, especialmente en comunidades afectadas por fenómenos hidrometeorológicos.
- Fortalecer capacidades de adaptación frente al cambio climático.
- Mitigar pérdidas y daños derivados de sequías, inundaciones y estrés hídrico.
- Evaluar y mejorar el desempeño de políticas y programas ya implementados.
El documento subraya que estas medidas se colocarán en perspectiva internacional para elevar los estándares de gestión del agua en México.
Nuevos instrumentos para garantizar el derecho humano al agua
La Ley también incorpora un conjunto de mecanismos que deberán articularse desde los tres niveles de gobierno:
- Programa Nacional Hídrico
- Programas Regionales Hídricos
- Programas de Cuenca
- Políticas federales, estatales y municipales en agua potable y saneamiento
- Registro Público Nacional del Agua
- Indicadores de eficiencia y calidad hídrica, económica, social y ambiental
- Sistema Financiero del Agua
Estos instrumentos permitirán medir avances, fortalecer inversiones, transparentar información y coordinar acciones en todo el territorio.
Un cambio de paradigma: el agua como derecho, no como privilegio
La nueva Ley se sustenta en un principio central: toda persona tiene derecho al agua y al saneamiento. Por ello, cualquier instancia responsable de su suministro deberá garantizar siempre el mínimo vital, incluso ante adeudos.
Con ello, México abre una nueva etapa para atender uno de sus desafíos más urgentes: proteger el recurso hídrico para las siguientes generaciones, evitar abusos y asegurar una distribución justa y sostenible.

