- Rodríguez describió la operación como un acto de “secuestro” y una intervención militar que vulnera los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, al tiempo que llamó a la población a mantener la calma y la unidad ante la crisis.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez confirmó que, tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro por fuerzas de Estados Unidos en una operación militar en la madrugada del sábado, ella está asumiendo de manera temporal las funciones de gobierno conforme a lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. La funcionaria rechazó categóricamente la acción militar estadounidense, que incluyó bombardeos y fue calificada por el Ejecutivo venezolano como una agresión ilegítima contra la soberanía del país.
Rodríguez, quien es la sucesora constitucional en caso de ausencia del presidente, reiteró ante medios nacionales que desconoce el paradero de Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, y exigió al gobierno estadounidense la presentación de pruebas de vida inmediatas. La vicepresidenta destacó que, a pesar de las circunstancias, las instituciones venezolanas están en pleno funcionamiento para garantizar la continuidad del Estado y la prestación de servicios públicos en todo el territorio.
En una alocución transmitida por la televisión estatal, Rodríguez describió la operación como un acto de “secuestro” y una intervención militar que vulnera los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, al tiempo que llamó a la población a mantener la calma y la unidad ante la crisis. El gobierno ha calificado el ataque como una tentativa de cambio de régimen con fines geoestratégicos, señalando que la invasión busca controlar los recursos energéticos y minerales de la nación.
Mientras tanto, autoridades nacionales y representantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) han reforzado medidas de seguridad, y el ministro de Defensa afirmó que las fuerzas armadas continúan leales al mandato constitucional, activando planes de defensa integral en respuesta a los hechos. Estas autoridades han enfatizado la importancia de defender la soberanía nacional frente a lo que consideran un acto de injerencia extranjera sin precedente en la historia reciente de la región.
Organismos internacionales y gobiernos aliados han sido convocados por el Ejecutivo venezolano para rechazar la acción de Estados Unidos y demandar la liberación inmediata de Maduro y Flores, además de convocar a instancias multilaterales a pronunciarse sobre la situación. El nuevo escenario ha generado una intensa movilización diplomática y política que marca un momento crítico en la dinámica de poder en América Latina.
Esta evolución de los acontecimientos coloca a Rodríguez en una posición estratégica de liderazgo institucional en medio de una compleja controversia internacional, con efectos potenciales sobre la política interna y las relaciones exteriores de Venezuela.


