- Aunque el gobierno estatal ha defendido el ajuste bajo el argumento de la tarifa técnica y la necesidad de garantizar la viabilidad financiera del sistema, los inconformes sostienen que estas explicaciones no atienden el impacto inmediato en la economía de miles de familias.
Las protestas contra el incremento a la tarifa del transporte público en Guadalajara se intensificaron este fin de semana, en medio de cuestionamientos directos a la estrategia del gobierno estatal encabezado por Pablo Lemus. Decenas de organizaciones sociales, colectivos estudiantiles y ciudadanos marcharon nuevamente por calles del centro de la capital jalisciense para manifestar su rechazo al ajuste que llevaría el pasaje hasta 14 pesos, una medida que consideran desproporcionada frente a los ingresos de la mayoría de los usuarios.
Las movilizaciones partieron de distintos puntos de la ciudad y confluyeron frente a edificios gubernamentales, donde los inconformes exigieron la cancelación del aumento y una revisión integral del modelo de financiamiento del transporte. Los manifestantes señalaron que el anuncio del alza se realizó sin una consulta amplia ni mecanismos claros de evaluación sobre la calidad del servicio, que sigue presentando deficiencias en frecuencia, cobertura y condiciones de las unidades.
Aunque el gobierno estatal ha defendido el ajuste bajo el argumento de la tarifa técnica y la necesidad de garantizar la viabilidad financiera del sistema, los inconformes sostienen que estas explicaciones no atienden el impacto inmediato en la economía de miles de familias. También cuestionan que las medidas de apoyo anunciadas, como tarifas preferenciales para ciertos sectores, no cubren a la totalidad de los usuarios que dependen diariamente del transporte público para trabajar o estudiar.
Durante las protestas, se reiteraron críticas a la administración de Lemus por priorizar criterios financieros sobre el derecho a la movilidad. Voceros de los colectivos subrayaron que el aumento se da en un contexto de inflación y encarecimiento de servicios básicos, lo que agrava el descontento social. Además, demandaron mayor transparencia sobre los subsidios públicos destinados al transporte y su destino final.
Las manifestaciones se desarrollaron de forma mayoritariamente pacífica, con presencia de autoridades de seguridad para resguardar la movilización. Los organizadores adelantaron que las acciones continuarán si el gobierno estatal no reconsidera el incremento y no abre un diálogo efectivo con los usuarios, quienes mantienen la presión para que el ajuste tarifario sea revertido o, al menos, replanteado de fondo.


