- Equipos de emergencia, incluyendo unidades móviles de cuidados intensivos y bomberos, se desplegaron de inmediato en la zona para atender a heridos, evacuar a pasajeros y apoyar en las labores de búsqueda de personas atrapadas entre los vagones siniestrados.
Al menos 21 personas han fallecido y más de 100 han resultado heridas, algunas de gravedad, tras el descarrilamiento y choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido la tarde del 18 de enero de 2026 en el municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba, España, informaron autoridades y servicios de emergencia mientras continúan las labores de atención y rescate en el lugar del siniestro.
El accidente se registró alrededor de las 19:45 horas locales, cuando un tren de la empresa Iryo que cubría el trayecto Málaga–Madrid se salió de la vía en un desvío cercano a Adamuz, invadiendo la vía contigua por la que circulaba un convoy Alvia de Renfe con destino Huelva. La colisión de ambos trenes provocó que varios vagones de los dos convoyes descarrilaran, con algunos coches volcados y atrapados entre restos de la estructura ferroviaria, según informes de la agencia de noticias Reuters y medios españoles.
Equipos de emergencia, incluyendo unidades móviles de cuidados intensivos y bomberos, se desplegaron de inmediato en la zona para atender a heridos, evacuar a pasajeros y apoyar en las labores de búsqueda de personas atrapadas entre los vagones siniestrados. Las autoridades sanitarias de Andalucía confirmaron que se han trasladado a diversos centros médicos a los heridos, mientras que se han habilitado líneas telefónicas de atención para familiares de los afectados.
La compañía ADIF, administradora de la infraestructura ferroviaria, suspendió la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía tras el accidente, y personal especializado trabaja en la zona para asegurar el área y facilitar el acceso de los equipos de emergencia. La causa del descarrilamiento y posterior colisión sigue bajo investigación por parte de las autoridades competentes.
Entre los pasajeros se encontraban cientos de personas que viajaban en ambos trenes al momento del incidente, lo que ha llevado a que los servicios de atención psicológica y apoyo logístico se activen en ciudades como Madrid, Córdoba y Huelva para auxiliar a familiares y sobrevivientes. Las imágenes y testimonios divulgados por medios locales describen escenas caóticas tras el impacto, con pasajeros rompiendo ventanas para escapar y equipos de rescate trabajando intensamente en condiciones difíciles.
Las autoridades ferroviarias y de transporte han reiterado que el enfoque inmediato es garantizar la atención médica a los heridos, asegurar el lugar del accidente y avanzar en una investigación que permita determinar las causas del siniestro, que ha conmocionado al país y generado una respuesta coordinada de equipos de emergencia y servicios públicos.

