América Latina y el Caribe es la región más desigual del mundo. Los hombres y mujeres más acaudalados de la región, como Carlos Slim, German Larrea o la chilena Iris Fontbona, ganan montañas de dinero en un día, mientras que el ciudadano promedio tardaría más de una vida para siquiera intentar igualarlos.
El informe de Oxfam Internacional, revelado en el marco del inicio del Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, reveló que en América Latina y el Caribe existen 109 milmillonarios, aquellas personas con mil millones de dólares en riqueza, con una fortuna conjunta de 622 mil millones de dólares en 2025.
La riqueza del centenar de hombre y mujeres latinoamericanas ha visto un crecimiento de 443% desde el 2000 y de 39% en comparación con el 2024, este último dato fue 16 veces más que el crecimiento económico de la región.
Reafirmando el punto de Oxfam, apenas este lunes 19 de enero, el Fondo Monetario Internacional (FMI) informó que América Latina y el Caribe crecería 2.2 % en 2026. Y las dos principales potencias económicas de la región, Brasil y México, observarían una expansión de 1.6 y 1.5 %, respectivamente
Megaricos ganan casi 500 mil dólares al día
Por su parte, Gloria García-Parra, directora regional de Oxfam en América Latina y el Caribe, explicó que la riqueza de los milmillonarios ha crecido en promedio un poco más de 491 miles de dólares al día, mientras que un trabajador con salario mínimo necesitaría 102 años para alcanzar esa misma fortuna.
“Este desequilibrio perpetúa élites que compran influencia política y reproducen la desigualdad por generaciones, condicionando decisiones de políticas públicas y limitando los recursos que podrían destinarse en beneficio de las mayorías”, advirtió García-Parra.
A nivel mundial, Oxfam señaló que por primera vez los milmillonarios superaron los 3 mil a nivel mundial en 2025 y su riqueza conjunta creció más de un 16 % anual a 18.3 billones de dólares.
En el informe “Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia frente al poder de los milmillonarios”, la organización internacional informó que desde 2020 la riqueza combinada de los milmillonarios ha crecido un 81 %.
Tal acumulación se concentra en las élites, mientras que casi la mitad de la población, más de 3 mil 800 millones de personas, viven en pobreza con menos de 8 dólares al día y de ellas, 28 % padece inseguridad alimentaria.
Riqueza es heredada
Los superricos de la región tienen algo en común. Su riqueza no fue generada por ellos, como a veces quieren pretender que fue, sino que ha sido heredada.
Oxfam explicó que 54% de los superricos de la región heredaron total o parcialmente su fortuna, muy por encima del 37% a nivel mundial. Ante ello vuelven a exponer la necesidad de un impuesto al patrimonio pues solo cinco países de la región tienen un gravamen de ese tipo y apenas nueve naciones gravan las herencias o donaciones.
La organización no gubernamental aseguró que el vacío fiscal refuerza la concentración simultánea de poder económico y político, en una especie de dinastías de ultrarricos, que se perpetúan de generación en generación, debilitando la capacidad redistributiva del Estado y perpetuando un modelo de desigualdad heredada.
De acuerdo con Oxfam, 65% del patrimonio de los milmillonarios en la región está en sectores estratégicos como finanzas, telecomunicaciones, medios de comunicación y energía, sectores altamente regulados y en los que la cercanía al poder es clave.


