México cerró filas en materia de soberanía operativa. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el ingreso de aviones militares de Estados Unidos al país quedará restringido y sólo se autorizará bajo “condiciones especiales”, luego de la polémica por el aterrizaje de una aeronave de la Fuerza Aérea estadounidense en el Aeropuerto Internacional de Toluca.
La mandataria explicó que el caso reciente fue una decisión del Consejo Nacional de Seguridad y tuvo como objetivo trasladar a personal mexicano a Estados Unidos para recibir capacitación, dentro de los acuerdos de cooperación bilateral. Aun así, adelantó un cambio de procedimiento: cuando se trate de capacitaciones en el extranjero, serán aeronaves mexicanas las que realicen los traslados.
“Lo que es mejor es que vaya un avión mexicano a Estados Unidos a dejar a quienes van a llevar la capacitación, a que venga un avión de los Estados Unidos a recogerlos. Entonces es mucho mejor y es una decisión que se ha tomado”, afirmó en la Mañanera.
Aval del Consejo y sin violaciones legales
Sheinbaum subrayó que toda capacitación debe contar con la aprobación del Consejo Nacional de Seguridad y aclaró que el ingreso del avión no violó ninguna disposición legal, ya que no implicó despliegue de tropas ni instructores extranjeros en territorio nacional, supuestos que sí requieren autorización del Senado.
No obstante, dijo, el Gobierno decidió ajustar el protocolo para evitar confusiones y reforzar la claridad operativa: traslados con aviones mexicanos, y excepciones sólo por razones logísticas.
“Si es un asunto de capacitación es mejor que vaya un avión mexicano allá”, reiteró.
Condiciones especiales y sin armamento
La presidenta añadió que el avión no transportaba armamento y que únicamente viajaban el piloto y la tripulación, sin detallar más sobre el vuelo. Recalcó que cualquier ingreso futuro de aeronaves militares extranjeras se evaluará caso por caso y bajo condiciones especiales.
La controversia ocurre en un entorno de tensiones retóricas en la región, luego de amenazas del presidente estadounidense Donald Trump sobre posibles acciones terrestres contra cárteles en México. En paralelo, medios locales reportaron que el 17 de enero una aeronave militar de EE.UU. aterrizó en Toluca, en días marcados por una alerta de la Administración Federal de Aviación (FAA) del 16 de enero, relacionada con posibles interferencias en sistemas de navegación por actividades militares.
Cooperación con reglas claras
Con este ajuste, el Gobierno mexicano reafirma la cooperación en seguridad, pero delimita los procedimientos: capacitación y coordinación continúan, operación y traslados se nacionalizan. La señal es directa: cooperación sí, con reglas claras y soberanía al centro.


