La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura) anunció que la construcción de la nueva Planta Productora de Moscas Estériles en Metapa, Chiapas, ha alcanzado el 50% de su progreso total. Según el informe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), la obra avanza conforme a lo proyectado y se estima que iniciará operaciones durante el primer semestre de 2026.
Este proyecto representa una infraestructura estratégica para la seguridad agroalimentaria nacional, diseñada específicamente para fortalecer el control y la erradicación del gusano barrenador del ganado (GBG).
Un salto en la capacidad sanitaria
Actualmente, México depende del suministro de especímenes estériles provenientes de Panamá. Con la puesta en marcha de esta biofábrica, el país logrará:
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Producción local: Se generarán 100 millones de moscas estériles adicionales por semana.
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Autonomía: Se duplicará el número de especímenes disponibles actualmente, reduciendo la dependencia de la planta de Pacora, Panamá.
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Blindaje ganadero: Se garantiza la continuidad de la exportación de ganado al cumplir con los protocolos internacionales más estrictos.
Radiografía del avance de obra
El éxito de la construcción es resultado de la colaboración entre el Gobierno de México y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), a través del Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS).
A detalle, el reporte de obra civil, que presenta un 68% de avance, se desglosa de la siguiente manera:
- Equipamiento de cuarto de máquinas: 57%
- Área de irradiación: 25%
- Sistemas de aire y ventilación (HVAC): 19%
- Equipos para dieta larvaria: 17%
- Tratamiento de agua y desechos: 15%
Adicionalmente, se informó que los trabajos previos han concluido al 100%, incluyendo la capacitación especializada del personal del Senasica en las instalaciones de la Comisión Panamá – Estados Unidos (COPEG).
La Secretaría de Agricultura enfatizó que la coordinación entre productores, gobiernos estatales y autoridades sanitarias de México y Estados Unidos ha sido la pieza clave para proteger el hato ganadero.
Esta planta no solo busca erradicar una plaga devastadora, sino asegurar la rentabilidad y productividad de miles de familias dedicadas al sector agroalimentario.
“Con esta biofábrica se reforzarán las capacidades para prevenir y controlar el gusano barrenador, reduciendo riesgos sanitarios y fortaleciendo el comercio internacional”, puntualizó el organismo.


