Una ola de protestas recorre Estados Unidos este viernes y sábado. Marchas, paros escolares, vigilias y acciones directas se activan en todo el país como respuesta a lo que organizaciones civiles califican como abusos y violencia del ICE y a la presencia de agentes federales armados y enmascarados en comunidades migrantes.
La convocatoria se nutre del mes de resistencia no violenta en Mineápolis, detonada por una serie de hechos que encendieron las alarmas: la detención de un niño de cinco años, Liam Ramos, y de su padre, y el asesinato de dos ciudadanos estadunidenses opositores a las tácticas antimigrantes en las últimas semanas. Las imágenes de inocencia atropellada y de uso excesivo de la fuerza aceleraron una movilización descentralizada que hoy se extiende de costa a costa.
Efecto Washington: presión política y cambios de tono
El impacto no se quedó en las calles. En Washington, la presión social obligó a ajustes en la arena legislativa. Este jueves, senadores conservadores tuvieron que negociar nuevas restricciones a las operaciones antimigrantes del Departamento de Seguridad Interna, luego de que demócratas y algunos republicanos se negaran a avalar el presupuesto federal sin concesiones.
Organizaciones y coaliciones señalan que el clima político llevó incluso a modificar la retórica y tácticas del presidente Donald Trump, un movimiento que atribuyen al creciente rechazo público a los operativos federales.
Estudiantes al frente: paros y llamado nacional
En Mineápolis y Saint Paul, estudiantes de secundaria y preparatoria encabezarán este viernes un nuevo paro escolar y saldrán a las calles para repartir cartas de “alumnos ausentes”, en referencia a compañeros que dejaron de asistir por miedo o que ya fueron detenidos por el ICE.
Durante encuentros digitales, jóvenes organizadores anunciaron un llamado a paro escolar nacional para el 6 de febrero, difundido ante más de 2 mil participantes en foros coordinados por Sunrise Movement. El lema que se repite: “quienes puedan, dejen sus rutinas” y súmense a las acciones.
Redes como Hands Off, ICE Out y 50501, en alianza con sindicatos de maestros, enfermeras y trabajadores de servicios, promueven un abanico de protestas que va más allá de mítines y marchas.
Del arte a Hollywood: respaldo cultural
El movimiento también cruza el mundo cultural. Galerías de arte en todo el país cerrarán este viernes como parte del paro, mientras figuras de la música, el cine y la televisión expresan respaldo público, entre ellas Bruce Springsteen, Lady Gaga, Billie Eilish, Olivia Rodrigo, Jane Fonda, Natalie Portman, Eva Longoria, Pedro Pascal, Matt Damon y Olivia Wilde.
Organizadores subrayan que la oposición es descentralizada y transversal: escuelas, calles, pasillos del poder y escenarios culturales. Dos días que buscan visibilizar, presionar y ampliar una protesta que ya no se limita a una ciudad, sino que se multiplica en todo el país.
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