El Gobierno federal impulsa las inversiones mixtas como uno de los principales mecanismos para poner en marcha el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar, en un contexto de consolidación fiscal que permitió cerrar el último año con un déficit de 4.3%, informó el director general de Banobras, Jorge Mendoza, al subrayar que este modelo busca detonar crecimiento económico, generar empleo y garantizar beneficios sociales sin comprometer la estabilidad de las finanzas públicas.

Durante su intervención, Mendoza explicó que este tipo de esquemas no representan una estrategia nueva, sino una herramienta utilizada desde la administración anterior, con la diferencia de que ahora se refuerza el papel del Estado como definidor de reglas de operación y objetivos sociales. Señaló que las inversiones mixtas permiten distribuir de manera equilibrada los costos y los riesgos entre el sector público y el privado, evitando que los proyectos dependan exclusivamente del presupuesto federal.
El titular de Banobras destacó que estos mecanismos son complementarios a la inversión presupuestaria tradicional y forman parte de una estrategia integral del Gobierno federal, orientada a mantener finanzas públicas sanas en un periodo de ajuste fiscal, al tiempo que se garantiza que la inversión tenga un impacto directo en el bienestar social, la soberanía y la justicia económica.

Como ejemplo de este modelo, recordó proyectos emblemáticos desarrollados bajo esquemas mixtos, como la adquisición de las plantas de Iberdrola, donde el Estado mantiene la participación mayoritaria; la construcción del aeropuerto de Nayarit; y las autopistas del corredor Guadalajara–Puerto Vallarta, particularmente los tramos Las Varas–Compostela y Compostela–Tepic, ejecutados mediante contratos de construcción, mantenimiento, rehabilitación y operación, en los que la concesión permanece en manos del Gobierno federal.
Mendoza precisó que en estos proyectos la participación privada se establece mediante contratos de corto plazo, mientras que los beneficios generados se reinvierten tanto en la propia infraestructura como en otros proyectos de la región. Añadió que uno de los principios centrales es que el Estado conserve la mayoría accionaria en las empresas creadas junto con el sector privado, lo que permite mantener control sobre las decisiones estratégicas sin sacrificar viabilidad financiera.
Finalmente, adelantó que en las próximas semanas se presentará una cartera de nuevos proyectos vinculados a las inversiones mixtas, actualmente en revisión por mesas de trabajo sectoriales, con el objetivo de atraer recursos tanto de la banca de desarrollo como de la banca comercial, en línea con el Plan de Desarrollo con Bienestar y la meta de generar prosperidad compartida.


