El Estado de México encendió el foco sanitario en el campo: la Secretaría del Campo confirmó 29 casos positivos de gusano barrenador del ganado (GBG) tras atender 75 reportes sospechosos durante enero. El parásito representa un riesgo directo para la actividad pecuaria y para la economía de miles de familias productoras, especialmente en la región sur de la entidad.
El balance presentado ante autoridades federales detalla que, además de los 29 positivos, se descartó 1 caso y 33 permanecen en proceso de confirmación en laboratorios especializados, como parte de una estrategia que el gobierno mexiquense desarrolla en coordinación con el Gobierno de México y organizaciones ganaderas.
Reunión clave en CDMX: Edomex y Sader ajustan el cerco
Los avances fueron expuestos en una reunión de trabajo realizada en la Ciudad de México entre la secretaria del Campo estatal, María Eugenia Rojano Valdés, y el titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Julio Berdegué Sacristán, donde se revisaron medidas para contener el brote y fortalecer la capacidad de respuesta en campo.
En el encuentro, se subrayó que el plan se articula con el Senasica, dentro de una estrategia integral de sanidad animal enfocada en detección temprana, atención directa y vigilancia permanente.
Capacitación y vigilancia: 600 productores y un mapa de riesgo
Para frenar la plaga desde el origen, la autoridad estatal reportó más de 30 capacitaciones dirigidas a cerca de 600 productores, con el fin de identificar temprano la presencia del parásito y aplicar medidas preventivas en los hatos.
En paralelo, se aceleró el monitoreo: ya se instalaron más de 400 trampas entomológicas de un total de 1,500 previstas. Estos dispositivos ayudan a detectar la mosca asociada al gusano barrenador y a delimitar zonas de riesgo para intervenir con mayor precisión.
Brigadas en campo: 20 equipos, 40 veterinarios y toma de muestras
La atención a reportes se sostiene con 20 brigadas integradas por 40 médicos veterinarios. Los equipos acuden a comunidades para revisar animales, curar heridas y, cuando detectan gusaneras, tomar muestras que se envían a los enlaces de la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA).
La lógica operativa es clara: cortar el avance donde más duele, en la primera señal clínica, antes de que el problema se multiplique por movilidad de animales o falta de atención inmediata.
El reporte oficial indica que la mayoría de los casos confirmados corresponden a bovinos, con 23 registros. También se detectaron dos caprinos, dos porcinos, un perro y un caballo, todos con lesiones previas que facilitaron la infestación.
Las autoridades reiteraron un punto clave: el parásito no aparece de manera espontánea, sino que aprovecha heridas abiertas, por lo que el manejo adecuado del ganado y la atención temprana de cualquier lesión son determinantes para cortar la cadena de contagio.
Dónde están los reportes: sur mexiquense bajo vigilancia
Los municipios con reportes hasta ahora son Amatepec, Luvianos, Otzoloapan, Santo Tomás de los Plátanos, Sultepec, Tejupilco y Tlatlaya, ubicados principalmente en la región sur del Edomex.
En estas zonas se mantiene vigilancia sanitaria permanente, con recorridos de inspección y comunicación directa con asociaciones ganaderas locales para mantener activa la alerta.
Durante el encuentro con Sader, se informó que se incrementará el número de médicos veterinarios y técnicos especializados para reforzar la respuesta en el Estado de México.
El gobierno estatal reiteró el llamado a reportar de inmediato cualquier herida con signos de infestación, evitar la movilización de animales enfermos y permitir el ingreso de brigadas sanitarias, con el objetivo de proteger la producción pecuaria y contribuir a la seguridad alimentaria.
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