La Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) autorizó el sobrevuelo en espacio aéreo mexicano de aeronaves de la Fuerza Aérea de Estados Unidos para ejecutar una operación de rescate médico en altamar: un paciente, integrante de la tripulación de un buque, requería evacuación urgente.
El buque se localiza a 400 millas náuticas al oeste de Cabo San Lucas, en Baja California Sur, y el objetivo, precisó la dependencia, fue estrictamente humanitario, ante un escenario en el que la vida del paciente se encontraba en riesgo.
Qué se autorizó y para qué
De acuerdo con el comunicado oficial, el permiso incluyó el ingreso y operación de cuatro aeronaves estadounidenses: dos Hércules cisterna en funciones de reabastecimiento de combustible en vuelo y dos helicópteros HH-60W, destinados a concretar el rescate del paciente desde el buque en altamar.
La maniobra implicó una logística aérea específica: mientras los helicópteros realizan la extracción, las aeronaves cisterna cumplen el rol de extender el alcance operativo mediante el reabastecimiento en vuelo, clave en misiones sobre mar abierto y a larga distancia.
El marco legal: coordinación y reglas para aeronaves extranjeras
Defensa señaló que la autorización se dio conforme a las Bases de Coordinación para Autorizar Sobrevuelos en Espacio Aéreo Mexicano y el Aterrizaje de Aeronaves Extranjeras, el mecanismo que regula este tipo de operaciones cuando participan fuerzas de otros países dentro del territorio y el espacio aéreo nacional.
La dependencia reiteró que la medida se enmarca en la cooperación prevista por dichas bases, subrayando que se trató de una operación con propósito humanitario.
Cooperación internacional, bajo principios de soberanía
En el mismo mensaje, Defensa reafirmó su postura sobre este tipo de colaboraciones:
“Con la cooperación internacional para salvaguardar la vida de las personas y la seguridad regional; bajo los principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua, respeto a las decisiones y territorios soberanos”.
Con la autorización, México permitió la ejecución de una operación enfocada en proteger una vida en riesgo a cientos de millas de la costa, en un punto donde el tiempo y la distancia suelen decidirlo todo.


