En medio de una crisis energética que mantiene bajo presión a Cuba, la Organización de Naciones Unidas (ONU) mantiene negociaciones con Estados Unidos para permitir el envío de combustible con fines humanitarios hacia la isla. El objetivo es claro: garantizar la operación de servicios esenciales y sostener la atención a sectores vulnerables.
Así lo confirmó el representante del organismo en La Habana, Francisco Pichón, quien explicó que el combustible sería destinado a operaciones de emergencia y centros de atención para personas en situación de vulnerabilidad, en un contexto donde la disponibilidad de energía se ha vuelto crítica.
“El objetivo es garantizar los servicios vitales en los centros de atención a personas y grupos vulnerables”, explicó el funcionario, al señalar que el acceso al combustible para las agencias de la ONU ya se encuentra “muy racionalizado” debido a la escasez.
“La viabilidad operativa de esta respuesta nuestra como sistema de Naciones Unidas depende de acceso a energía y a combustible y en este momento está siendo comprometida”, subrayó.
ONU busca abrir una vía humanitaria para la energía
De acuerdo con Pichón, el tema ya fue abordado directamente con el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, con el fin de respaldar las gestiones diplomáticas que permitan el acceso al combustible bajo mecanismos estrictos de control.
Según explicó, el esquema contemplaría condiciones de trazabilidad y protocolos específicos que aseguren que el combustible llegue a los servicios humanitarios que lo necesitan.
“Por eso estos esfuerzos son de fundamental importancia”, insistió el representante del organismo.
Para estructurar el mecanismo, la ONU analiza modelos logísticos utilizados por el Programa Mundial de Alimentos en zonas de crisis, como los aplicados en Gaza y otros escenarios humanitarios complejos.
En este escenario, Pichón advirtió que la incertidumbre sobre las reservas energéticas en Cuba es alta, lo que vuelve urgente avanzar en una solución.
“El espacio para una diplomacia de prevención se está cerrando muy rápidamente porque no sabemos, hay incertidumbre al menos sobre qué recursos, qué reservas existen en el país”, alertó.
Señales desde Washington: posible acuerdo con Cuba
En paralelo a estas gestiones humanitarias, comenzaron a circular señales de un posible acercamiento económico entre Estados Unidos y Cuba.
El diario USA Today informó que el presidente estadounidense, Donald Trump, analiza un acuerdo económico con La Habana que podría incluir el levantamiento parcial de algunas sanciones y una flexibilización de restricciones para que ciudadanos estadounidenses visiten la isla.
Aunque no se conocen aún detalles ni calendario del posible acuerdo, dos fuentes citadas por el periódico señalaron que la propuesta forma parte de un paquete de negociaciones más amplio.
En declaraciones ante la prensa durante una conferencia en su club de golf en Doral, Florida, Trump afirmó que la situación de Cuba podría resolverse de manera pacífica, aunque dejó abierta otra posibilidad.
“Puede ser una toma de poder amistosa, puede que no”, declaró.
“En realidad, no importaría porque están realmente al límite (los cubanos) como se suele decir, sin fuerzas. No tienen energía, no tienen dinero”, añadió.
El mismo informe periodístico indica que la Casa Blanca evalúa posibles fórmulas políticas y económicas, entre ellas acuerdos en materia de puertos, energía y turismo, además de una eventual salida para el presidente cubano Miguel Díaz-Canel y la permanencia de la familia Castro en la isla.
Hasta ahora no está claro qué ofrecería La Habana a cambio de un eventual acuerdo.
Estudiantes protestan en La Habana por impacto de la crisis
Mientras las negociaciones avanzan en el plano diplomático, la crisis energética ya se refleja en la vida cotidiana de la isla, particularmente en el sistema educativo.
Un grupo de estudiantes se manifestó en las escalinatas de la Universidad de La Habana, preocupados por el impacto que la situación energética tiene en sus estudios.
Los jóvenes protestaron por las dificultades para acceder a Internet durante las clases a distancia, implementadas desde el 6 de febrero como parte de medidas de emergencia ante la falta de energía.
Tras iniciar la protesta sentados en las escalinatas del campus, los estudiantes sostuvieron conversaciones con autoridades universitarias, lo que derivó en una reunión para continuar el diálogo.
El viceministro de Educación Superior, Modesto Gómez, señaló que desde que se aplicaron las medidas las autoridades mantienen reuniones permanentes para evaluar “modificaciones y ajustes” que permitan sostener el proceso educativo en medio del complejo escenario energético.
Después de varias horas de diálogo con el personal académico, los estudiantes se trasladaron al interior de la universidad para continuar las conversaciones, lejos de la prensa.
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