Irán intensificó este jueves acciones dirigidas a instalaciones de petróleo y gas en el Golfo Pérsico. Estos hechos se producen después de un ataque previo de Israel contra un yacimiento de gas iraní, lo que derivó en una serie de respuestas en la región.
El desarrollo del conflicto ha incidido en el comportamiento del mercado energético, con variaciones en los precios del combustible y preocupaciones sobre la estabilidad del suministro global.

En este contexto, el estrecho de Ormuz mantiene relevancia por su papel en el tránsito de aproximadamente una quinta parte del petróleo a nivel mundial.
Desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, con la participación de Estados Unidos e Israel, se han registrado afectaciones en capacidades militares, aunque persisten acciones mediante distintos tipos de ofensiva.
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