- Cuba registró un nuevo apagón nacional, el segundo en menos de una semana, derivado de la desconexión total de su sistema eléctrico, lo que afectó a millones de habitantes en distintas regiones de la isla.
En el marco de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, afirmó que el gobierno de México brindará “toda la ayuda humanitaria que sea posible” a Cuba, en un contexto regional marcado por tensiones geopolíticas y desafíos económicos.
El funcionario subrayó que esta cooperación forma parte de una política sostenida de apoyo y diálogo, orientada a fortalecer los lazos entre países de América Latina, el Caribe y África, con el objetivo de impulsar un desarrollo más equilibrado e incluyente frente a escenarios internacionales complejos.
De manera paralela, Cuba registró un nuevo apagón nacional, el segundo en menos de una semana, derivado de la desconexión total de su sistema eléctrico, lo que afectó a millones de habitantes en distintas regiones de la isla. Autoridades del sector energético han señalado que la reactivación del sistema es un proceso gradual que depende de condiciones técnicas específicas y de la disponibilidad de combustible.
La situación energética en la isla se inserta en el marco más amplio caracterizado por limitaciones en el acceso a recursos estratégicos, particularmente combustibles, lo que ha impactado la operación de centrales termoeléctricas y la estabilidad del suministro eléctrico.
Ante este panorama, el gobierno cubano ha mantenido en funcionamiento mecanismos de respuesta para restablecer el servicio y mitigar los efectos en la población, mientras continúa impulsando la cooperación internacional y la llegada de ayuda humanitaria. Diversos envíos desde México, incluyendo embarcaciones con alimentos, medicinas y otros insumos básicos, forman parte de estos esfuerzos de apoyo.
Asimismo, iniciativas internacionales como el convoy humanitario “Nuestra América” han sumado suministros y recursos energéticos para contribuir a la recuperación de servicios esenciales en la isla, en coordinación con autoridades locales.
En este contexto, la respuesta institucional de Cuba se ha centrado en preservar la estabilidad interna y atender las necesidades prioritarias de la población, en medio de un entorno internacional que distintos actores califican como desafiante para la región.


