México ya procesa 8 de cada 10 barriles de petróleo que extrae y ha reducido su dependencia de combustibles del exterior a solo 20% en importación de gasolinas, resultado directo del fortalecimiento del sistema nacional de refinación, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
En medio de un escenario internacional marcado por precios superiores a 100 dólares por barril y tensiones geopolíticas, la mandataria subrayó que la estrategia energética adoptada en los últimos años ha permitido blindar parcialmente la economía mexicana frente a la volatilidad global.
Refinerías impulsan producción y reducen dependencia
Sheinbaum destacó que la Refinería Olmeca en Dos Bocas, la adquisición de Deer Park en Texas y la modernización del sistema nacional —incluidas Tula y Salina Cruz— han sido clave para incrementar la producción de combustibles y disminuir las importaciones.
“Todo lo que dijeron que la Refinería de Dos Bocas que no era necesaria, que refinar el petróleo era cosa del pasado… pues gracias a Deer Park y Dos Bocas y el sistema nacional de refinación ha sido muy importante y más en estos momentos”, afirmó.
Este modelo, explicó, ha permitido que Pemex fortalezca su rentabilidad, al depender no solo de la exportación de crudo, sino también de la venta de gasolinas producidas en el país.
“Pemex no ha perdido dinero, sino que ha ganado en todo este proceso, para su rentabilidad, gracias a la venta de gasolinas y no solo por la exportación de petróleo como era antes”, sostuvo.
Gas natural: el reto pendiente con 75% de importación
Aunque los avances en refinación son significativos, la presidenta reconoció que México aún enfrenta un desafío clave: la alta dependencia del gas natural, ya que actualmente se importa el 75% del consumo nacional.
Ante este escenario, el gobierno federal impulsa una estrategia para incrementar la producción interna, aprovechando recursos existentes y reduciendo la quema de gas.
Sheinbaum explicó que se trabaja en la recuperación del gas que actualmente se desperdicia, así como en el desarrollo de nuevas zonas, como la Cuenca de Burgos, considerada una de las principales alternativas para fortalecer la producción nacional.
Energía nacional en un entorno global incierto
La combinación de mayor refinación y el impulso al gas busca consolidar un modelo energético donde México tenga mayor control sobre sus recursos, especialmente en un contexto internacional donde los conflictos afectan precios y suministro.
Con este enfoque, el país avanza hacia una mayor autosuficiencia energética, respaldada por infraestructura, producción interna y una estrategia que prioriza el aprovechamiento integral del petróleo y el gas.


