En un paso decisivo para consolidar la integración económica de la región bajo principios de respeto mutuo, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) avanza con mejores perspectivas de las proyectadas.
El funcionario destacó que el inicio formal de las mesas de negociación el pasado miércoles 18 de marzo es la prueba irrefutable de que la administración de Estados Unidos reconoce la importancia estratégica de la alianza con México.
Para Ebrard, el hecho de que ambos países ya se encuentren sentados en la mesa ministerial disipa las dudas sembradas durante 2025 por sectores que especulaban con una ruptura comercial.
La postura del gobierno mexicano es clara: la relación bilateral es indispensable, pero se negocia desde una posición de fortaleza y contenido técnico.
“Las condiciones son mejores de las que habíamos pensado. Si no, no estaríamos en conversaciones… estimamos que sí vamos a poder renovar el tratado”, afirmó el secretario.
Avances técnicos para un trato justo
La primera ronda celebrada el 18 de marzo no fue un acto protocolario, sino una sesión de trabajo profundo donde se fijaron los términos de referencia que regirán el futuro del comercio regional.
Aunque Ebrard evitó profundizar en tecnicismos, calificó el encuentro como una reunión de “contenido técnico muy amplio”.
En su exposición, durante el evento “The Forum Of Binational Trade Chambers in Mexico”, el funcionario comentó que también hay más confianza en que el sistema mundial de comercio se va a reorganizar “sin tantos costos” como se pudo pensar hace un año.
También explicó que la Organización Mundial del Comercio (OMC) debe ser eficaz, porque si no se logra lo que ocurrirá en el mundo es que se conformarán “diferentes bloques regionales con diferentes reglas y un grado de incertidumbre alto”.
Dijo que la 14 Conferencia Ministerial de la OMC se realizará del 26 al 29 de marzo próximo en Yaundé, Camerún, en la cual “México estará presenta, presentará su punto de vista”.
“Tenemos que tener una organización que quizá va a tener que cambiar muchos de sus fundamentos, tiene demasiada propensión al bloqueo, las medidas toman demasiado tiempo en resolverse, y eso es carísimo para todos”, expuso.


