México y Estados Unidos formalizaron acuerdos estratégicos en materia de propiedad intelectual, los cuales se inscriben en los compromisos de observancia penal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y responden a las evaluaciones del Reporte Especial 301.
La estrategia busca transitar de la vigilancia pasiva a una aplicación de la ley mucho más activa y coordinada. Com ello, se pretende asegurar que los derechos de los creadores sean respetados frente a prácticas ilícitas que vulneran la soberanía económica.
El eje central de este acuerdo es la creación de un grupo de trabajo de alto nivel. Este será presidido de manera conjunta por la Secretaría de Economía de México y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). En este espacio convergerán todas las autoridades encargadas de la aplicación de la ley de ambas naciones.
Diálogo con los sectores productivos
El objetivo es facilitar el aumento de las investigaciones penales y el uso de técnicas de inteligencia eficaces para lograr procesos judiciales exitosos, de modo que estos sirvan como un disuasor real ante los delitos contra la propiedad intelectual.
Además del brazo ejecutor, el acuerdo contempla una dimensión social y de diálogo mediante la instauración de una mesa redonda permanente. En este foro participarán:
- Titulares de derechos: autores, creadores y dueños de marcas que han visto vulnerado su patrimonio.
- Autoridades competentes: funcionarios gubernamentales encargados de la procuración de justicia.
Esta mesa permitirá que los afectados planteen de manera directa sus inquietudes y se establezca un proceso claro de remisión de casos para su persecución penal, eliminando cuellos de botella burocráticos que favorecen la impunidad.


