El gobierno de Estados Unidos presentó a Irán una propuesta de 15 puntos que contempla un cese al fuego de 30 días, en un intento por frenar la violencia en Medio Oriente y abrir la puerta a un acuerdo más amplio.
De acuerdo con reportes difundidos por medios israelíes, el plan fue impulsado por asesores cercanos al presidente Donald Trump, entre ellos Jared Kushner y Steve Witkoff, quienes buscan establecer una pausa inmediata en las hostilidades para negociar términos más amplios durante ese periodo.

La propuesta incluye exigencias clave hacia Teherán, como el desmantelamiento de sus capacidades nucleares, el fin total del enriquecimiento de uranio y el compromiso permanente de no desarrollar armas nucleares en el futuro.
Además, se plantea que Irán detenga el financiamiento y suministro de armamento a grupos aliados en la región, así como garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, considerado estratégico para el comercio internacional de energía.
Otro de los puntos contempla limitar la producción de misiles iraníes y restringir su uso exclusivamente a fines de autodefensa, como parte de un intento por reducir la capacidad ofensiva del país en el escenario regional.
A cambio, Washington ofrecería un levantamiento integral de sanciones, apoyo para el desarrollo de un programa nuclear civil en Bushehr y la eliminación del mecanismo conocido como “snapback”, que permite reactivar sanciones internacionales de manera automática.
Hasta el momento, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, no ha emitido una postura oficial sobre esta iniciativa; sin embargo, previamente ha manifestado su rechazo a cualquier acuerdo con Irán, al advertir que no se debe confiar en el actual régimen iraní.


