La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el grupo interdisciplinario encargado de atender el reciente derrame de petróleo en el Golfo de México no se disolverá tras la emergencia y recordó que existe un “profundo proceso proceso de investigación” para esclarecer los hechos detrás del derrame.
Por el contrario, se convertirá en un organismo estable dedicado a la investigación profunda y al desarrollo de sistemas de alerta temprana.
A diferencia de los protocolos anteriores, donde los “puestos de mando” se instalaban solo de manera reactiva ante un incidente, esta nueva estrategia busca la prevención y el análisis técnico continuo.
El equipo está integrado por un frente de alto nivel que incluye a la Secretaría de Marina (SEMAR), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, la Secretaría de Energía (SENER) y Petróleos Mexicanos (PEMEX)
“Vamos a mantener este equipo de trabajo para trabajar en sistemas de alertamiento que nos permitan conocer con mayor detalle cuándo hay una fuga de este tipo”, subrayó la mandataria.
Fortalecimiento de la tecnología de contención
El foco de la investigación actual se centra en el yacimiento de Cantarell, donde se ha detectado una emanación de crudo cuyo origen aún es incierto. La investigación busca determinar si se trata de un fenómeno natural, un pozo no explotado o fallas estructurales en las instalaciones de Pemex.
Sheinbaum confirmó que se está llevando a cabo un “proceso de investigación muy profunda de todo el yacimiento” para esclarecer estos hechos, mientras se ejecutan labores de contención para evitar que el hidrocarburo impacte las costas mexicanas.
Además de la investigación de campo, el gobierno planea robustecer las herramientas tecnológicas ya existentes.
“Se han desarrollado desde hace tiempo sistemas para contener algún problema de contaminación… los vamos a fortalecer”, afirmó la presidenta.
Asimismo, hizo énfasis en que la colaboración entre la Marina y Pemex será clave para modernizar la respuesta ante desastres ambientales.
Este nuevo enfoque científico pretende reducir la incertidumbre técnica que históricamente ha rodeado a los incidentes en la zona de Campeche, priorizando el dato duro y la innovación tecnológica por encima de la respuesta de emergencia improvisada.


