El desempeño de las empresas y organismos del Estado se convirtió en un factor clave para el comportamiento de las finanzas públicas durante el inicio de 2026. Petróleos Mexicanos (Pemex), junto con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), reportaron incrementos en sus ingresos, fortaleciendo el balance general del sector público.
En el caso de Pemex, sus ingresos mostraron una evolución positiva, contribuyendo al dinamismo del sector energético dentro del panorama fiscal. Este avance se suma al desempeño de otras entidades públicas que, en conjunto, reflejan una mayor capacidad de generación de recursos propios en comparación con lo programado.

Por su parte, el IMSS registró un crecimiento moderado en sus ingresos, mientras que el ISSSTE también reportó un ligero aumento. Estos resultados están vinculados, en parte, al comportamiento del empleo formal y al flujo constante de contribuciones, lo que permite sostener la operación de ambos sistemas de seguridad social.
El fortalecimiento de estos organismos se da en un contexto donde el gobierno federal mantiene una política de gasto controlado y enfocado en rubros prioritarios. La combinación de mayores ingresos propios y disciplina presupuestaria ha permitido consolidar un entorno de estabilidad en las finanzas públicas.
En conjunto, los resultados de Pemex, IMSS e ISSSTE reflejan no solo una mejora en su desempeño operativo, sino también su papel estratégico dentro de la estructura financiera del país, al aportar recursos que respaldan la sostenibilidad fiscal en el corto y mediano plazo.


