México avanza hacia un nuevo modelo de atención médica: el Servicio Universal de Salud, una estrategia que integrará a instituciones como IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar, con el objetivo de garantizar acceso a servicios de salud para toda la población.
En el centro de este cambio está la nueva credencial de salud, que no solo permitirá el acceso a servicios médicos, sino que también funcionará como identificación oficial y herramienta digital de información clínica.
Una credencial, múltiples funciones
El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, explicó que este documento será clave para la transformación del sistema, ya que permitirá a las personas identificarse tanto en instituciones públicas como privadas, además de facilitar su registro en programas sociales.
“Es un beneficio que queremos dejar claro, es que la credencial que nos van a otorgar funcionará como identificación oficial para cualquier uso, con el gobierno, privados, sacar un servicio, podremos identificarnos con esta credencial, nos podremos registrar en bienestar, todos los programas que ya conocen”.
Además, la credencial integrará el historial clínico digital de cada persona, lo que permitirá un seguimiento más ágil y ordenado en la atención médica.
Adiós a los carnets: un solo acceso al sistema
Uno de los cambios más relevantes será la sustitución gradual de los documentos actuales. La nueva credencial reemplazará los carnets del IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar, unificando el acceso a los servicios.
Clark detalló que este documento será “el pase de entrada para la universalidad”, permitiendo que cada persona pueda acceder a los servicios de salud sin importar la institución a la que esté afiliada.
2027: arranque del sistema universal
El modelo comenzará a operar el 1 de enero de 2027, con una serie de servicios prioritarios que buscan garantizar atención médica integral en todo el país.
Entre los beneficios iniciales destacan:
- Atención universal a urgencias y continuidad de hospitalización
- Atención a embarazos de alto riesgo y partos de emergencia
- Código infarto con servicios especializados
- Código cerebro para atención de eventos cerebrovasculares
- Diagnóstico y atención para cáncer de mama
- Continuidad de tratamientos en enfermedades como insuficiencia renal, cáncer y trasplantes
- Vacunación universal dentro del plan nacional
- Consultas de atención primaria con prescripción de medicamentos
Expansión en 2027 y consolidación en 2028
La estrategia contempla una implementación progresiva. Para el segundo semestre de 2027, se prevé el intercambio de servicios especializados, como estudios de laboratorio, imagen y radioterapia.
Mientras que para 2028, el objetivo es alcanzar el suministro universal de medicamentos, así como ampliar la atención con consultas de especialidad y hospitalización referenciada.
Ruta hacia un sistema integrado
El despliegue del Servicio Universal de Salud forma parte de una ruta de integración nacional, donde la credencialización es el primer paso para consolidar un sistema más conectado, eficiente y accesible.
“Cada una de las personas que cuente con esta credencial acceda a los servicios de salud a los que ya está adscrita”, explicó Clark.
El funcionario subrayó que el modelo busca facilitar la atención médica sin barreras institucionales.
La combinación de credencial única, acceso universal y ampliación progresiva de servicios marca el inicio de una nueva etapa en la atención médica en México, con un sistema que apunta a ser más ágil, integrado y cercano a la ciudadanía.


